QUIEN NO CORRE VUELA

Reflexiones y paranoias de un Loco que no sabe de que huye pero prefiere correr que estarse quieto mientras ve la vida pasar
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lunes, 28 de noviembre de 2011

Run&Drive

A lo largo de este 2011 he contado prácticamente todas mis experiencias deportivas, afortunadamente la mayoría con buen resultado, por ello de la misma manera me veo obligado a redactar el que ha sido este desastroso fin de semana, eso si, como siempre con buen humor, pues el día que pierda eso dejaré de correr, que para estas de "mala leche" tengo ya muchas horas al día...

Aunque resulte extraño, este fin de semana comenzó ya en Marzo de este mismo año, cuando tras completar la maratón de Barcelona, carrera que comencé y acabé disfrutando y divirtiéndome, decidí junto a mis ya habituales compañero de maratones Miguel y Rubén, inscribirnos a la Maratón de Valencia para repetir un fin de semana tan memorable...

Tras Barcelona, mis expectativas deportivas comenzaron a cambiar, la montaña, el fondo, el asfalto cada vez lo pisaba menos... Y llegado el mes de Noviembre, casi ni me acordaba de la dichosa maraton...

Incluso por momentos nos planteamos Ruben y yo el no ir, pero estando inscritos era como "rajarse" y no somos de esos...

Además no conocía Valencia y podía aprovechar para conocer la ciudad y ver a amigos alargando el fin de semana el Lunes y el Martes...

Así que aunque no tuviéramos mucha motivación para disputar la marathon, si para pasar un fin de semana de los nuestros, risas, cervezas y deporte..... que mas se puede pedir........

Sin embargo poco a poco las cosas comenzaron a torcerse...

La idea de pasar el Lunes en Valencia desaparecía cuando me enteré que mi compañero de aventuras no había pedido los días en la empresa, lo que nos obliga a que cuando terminara de correr y montarnos de nuevo en el coche para volver a Asturias, lo que suponía 20 horas de coche para pasar 30 en Valencia...

Cuando comienzas un viaje pensando ya en la vuelta, las cosas no suelen acabar bien...

Tras reunirnos toda la expedición en Madrid, descansamos y repusimos fuerzas para tras desayunar el sábado partir hacia donde nos esperaba nuestro reto...  La 32º Marathon de Valencia

Aunque Rubén y yo llegamos pronto, tuvimos que esperar dos horas a por Miguel, que aun no nos explicamos por que, acabó en el puerto de Sagunto, viendo ahora el plano en el Google no soy capaz de entender como acabó ahi, es como ir a Gijón y acabar en Avilés...

Ya todos en Valencia visitamos la Feria del corredor.



En la  ciudad de las artes y la ciencia, sobre la piscina central del complejo, 192 m de una pasarela flotante formaba la más espectacular llegada a meta que había visto en ninguna carrera.


Como siempre, lo que más me gusta de las ferias, llenar mi bolsa con propaganda de otras carreras, y no se si por casualidad o no, siempre acabo haciendo alguna de las carreras que veo anunciadas...

Cuando llegué al apartamento, me dí cuenta que mi movil definitivamente había muerto, tal vez haya sido motivo de que unos días antes lo atropellé con la bicicleta, o el sol valenciano que le sento mal, no lo tengo claro, pero estaba incomunicado, y me fastidió bastante no poder ver a un amigo de Valencia al no poder ponerme en contacto con el.....

Poco más pude disfrutar de Valencia, el domingo había que madrugar.

Por la mañana llegamos en a penas unos minutos al guardarropas de la Maratón desde el apartamento, nunca había dormido tan cerca de la salida de una carrera.
La organización en la salida era excelente, en cada cajón solo podían entrar los dorsales correspondientes, la salida era ancha, y los participantes en la carrera de 10km iban pararelo a la maraton pero en ningun momento por el mismo circuito, era impresionante en cruces ver como dos carreras diferentes se juntaban en una misma calle, eso sí cada uno por un lado de la mediana de la calle..

Nada más dar el comienzo de la carrera, hubo un pequeño incidente, un hombre que adelantaba de forma indebida tiró al suelo a otro corredor y ni si quiera se paró a ayudar, fue enseguida increpado por el resto de corredores, yo sigo sin comprender su actitud pues no conozco carrera tan facil de adelantar como esta que a partir del km 1 corríamos por carreteras de cuatro carriles, supongo que las ansias, la tensión y los nervios a veces actuamos inconscientemente... 

Los primeros kilómetros me encontraba normal, ni bien ni mal, ni demasiadas buenas sensaciones, pero las suficientes para afrontar la prueba, intenté ir con la liebre de tres horas, pero los primeros kilómetros nos lanzó a ritmos muy altos, luego aflojo, y me vi delante de ella aunque estaba cómodo ya que tenía mucho aire por delante....



Continuaron los kilómetros, intenté regular las fuerzas con los geles de glucosa, pasé la media maratón, iba a buen ritmo, llegué a la larga recta de los veinti tantos kilómetros..
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Exceptuando el último kilometro hay que reconocer que el circuito no era muy bonito que se diga, pero la calle que recorrián los kilómetros 25 hasta el 30, eran realmente aburridos y muy solitarios, si prácticamente no había publico en la carrera, por esa zona muchisimo menos aún..

Moralmente empecé a desmotivarme, además una intensa molestia había comenzado en la rodilla derecha, tome más geles de glucosa, y lo unico que conseguí es que me dieran sed...

Ahora los dolores tambien comenzaban en los gemelos, quedamos más de diez kilómetros y así no aguantaba, tuve que parara a quitarme las medias, creo que estaban dando mas problemas que soluciones, ví como el grupo de 3 horas se alejaba delante de mi, no pude continuar a ese ritmo, los dolores eran demasiado intensos, no merecía la pena, el problema es que aunque fuera más lento seguia doliendo.

No eran los tipicos dolores de otras maratones por el cansacio, o calambres, había sido mas repentino, tal vez micro-roturas de fibra, y añadido a la sed producida por los geles y la propia desmotivación de la carrera de verme en esas largas rectas sin publico, sin compañeros.... por un momento se me paso por la cabeza algo que jamás me había planteado en una carrera así, abandonar...

Miraba hacia atrás constantemente en busqueda de Miguel, almenos el ir con un compañero, aunque no aliviara mi dolor si la motivación.

A unos siete kilómetros de meta le divise, anadé hasta ponerme a su lado, iba mal, los geles le habían revuelto el estomago, eramos dos cadaveres, pero nos conociamos lo suficiente como para saber que ibamos a acabar la carrera fuera como fuera...



Me sentía  más derrotado que en mi primera marathon en Donosti, esto no se parecía a aquella vez en Barcelona, que corrimos cuatro amigos, divirtiéndonos, acabando sufriendo pero no de esta manera... No me lo estaba pasando bien...

Poco antes de la meta, cogimos una bandera de Asturias que nos acompañó hasta la meta, tal vez fue lo mejor del fin de semana, el último kilómetro, con muchisimos espectadores, algunos de ellos al grito de "Puxa Asturias" cuando nos veían, incluso un grupo de chavales nos pusieron la piel de gallina cuando a nuestro paso con la bandera nos cantaron el Asturias Patria querida...



Por fin, había cruzado la meta, y aunque el tiempo no se puede considerar malo, me daba igual, la decepción no se trataba de hacer una buena o mala marca, si no el como... Estaba destrozado (y según escribo esto 48 horas después también). Nunca había sufrido dolores tan intensos en una carrera...

Con todos los proyectos que me esperan en 2012 no me puedo permitir acabar de esta manera una marathon. Y aunque está claro que el fin de semana no era propicio no es escusa....

Cuando volvía de la carrera hacia el apartamento, bastante bajo de moral, me crucé con corredores que iban ya en tiempos de 5 horas, recorrí parte de los tres últimos kilómetros viendolos pasar, la mayoría era gente con muchas molestias, alguno cojo, personas mayores, otros no tanto, mujeres... todos sufriendo muchisimo, aunque estuvieran en tiempos de cinco horas, cada paso que daban les estaba costando tanto o más que a el atleta que gano.

Además añadiendo la presión de ya no ver nadie de espectador, los coches alrededor ya nerviosos por que pasaran y poder abrir el trafico, la ambulancia detras de ellos....

Nos quedamos a animarlos a todos hasta que pasó el último, incluso di mi agua y powerade a dos corredores que lo necesitaba, que por cierto, un apunte para la organización, los 7000 inscritos tenemos el mismo derecho a agua e isotonico como el primero, y parte de la carrera en los avituallamientos se quedaron sin isotonico incluso a un amigo que pidió una segunda botella de agua no se la dieron cuando a mi me daban una dos o las que quisiera, me parece muy injusto.

Cada vez tengo más claro que en estas carreras los verdaderos ganadores son ellos, no solo sufren por las horas de más corriendo si no por todos los aspectos que ello acarrean como ya he dicho..

Tras verlos he pensado lo gilipollas que he sido en quejarme de haber acabado la marathon dolorido, estoy seguro que muchos de esas personas hubieran dado lo que fuera en esos momentos por haber tenido mis dolores y no los suyos...

Lo que no había conseguido emocionarme la maratón al cruzar la meta, lo había echo aquellos corredores dejándose cada pizca de aliento por terminar el que tal vez es el reto más duro de sus vidas, yo simplemente había tenido un mal día...

Tras ducharnos y comer, a las cuatro de la tarde comenzó nuestra segunda maraton del día, un largo viaje de carretera hasta casa, culminando el grandioso fin de semana con una receta de la Guardia Civil ya en territorio Asturiano...

Independientemente de mis traspies, he de reconocer que de las tres maratones que he corrido en asfalto, esta la pongo en el 3º Lugar, por el escaso público, eso si el que había como siempre muy bueno... y por el circuito para mi pesado y aburrido..... En los avituallamientos no había ningún tipo de sólido, no vi puestos de vaselina, además el isotonico se acabó para los corredores mas retrasados..

Lo mejor de la Maratón la entrada a meta a mil años luz de Donosti y Barcelona, y la organización en la salida con el tema de los cajones...

De las tres que he corrido creo que es la que menos ganas tengo de repetir... Aunque cada vez que digo cosas de estas luego acabo haciendo todo lo contrario..

Ahora tiempo de reposo y recomenzar... analizar que ha pasado, e intentar no volver a terminar una prueba de esta forma, si me pasa esto en mitad del Sahara ya me veo buscando un camello para que me lleve hasta meta......


domingo, 2 de octubre de 2011

Desperezando las piernas

Si mi memoria no falla, y puede que falle (puñeteras cervezas), desde comienzos del mes de Julio no participaba en ninguna prueba de asfalto, este fin de semana creo que me saciado de el.

Tras estos meses de montaña, maratones, salidas al monte, según dice la regla, los corredores perdemos velocidad y a cambio ganamos cierta fortaleza muscular y fondo, pues para variar creo que yo voy al reves de todo mundo...

El Sábado de tarde, en vez de estar tomando unas cervezas en alguna terraza aprovechando este inesperado verano de octubre, cogí a la family y nos presentamos Lastres para enfrentarnos a los nada fáciles 7km de la Carrera del Jurasico,

Alrededor de 500 participates tomamos la salida bajo un sol que elevaba temperatura casi a 30ºC (Segun mi coche).
Tras mi parón asfaltero, lo que más mé costó adaptarme no fue el terreno, pues aunque no compitiera sobre asfalto, sigo entrenando por el, para mi el mayor cambio fue la sensación de una salida tan rápida y maxificada, me encontre extraño.
No sabía casi donde ponerme, con cuidado de no pisar ni que me pisara, ya no me acordaba como eran estas carreras. Aunque antes de pasar el primer kilómetro ya encontré aire y pude disfrutar de la carrera.

Aunque la temperatura era elevada, la carretera general por la que discurria gran parte de la primera mitad de la carrera había sombra, por lo que no empecé a sufrir por el calor hasta casi dos kilómetros de meta.



Era mi tercera participación en esta prueba, con lo que la convierte en la que más veces he disputado, hombre mi curriculum deportivo no es que sea muy extenso, pero de todas formas, le tengo especial cariño a esta prueba.

Es una de las llegadas a meta con más publico, además donde más animos recibes es a 300 metros de meta que tal vez es donde más se necesiten.

Para mi este reencuentro con el asfalto ha sido el subidon de adrenalina que me hacía falta para recuperar la chispa con cara a la Maratón de Valencia el próximo mes de Noviembre, el poder jugarme la posición con chavales más jovenes que yo y mucho más acostumbrados a esta distancia, tras meses de largos rodajes pero ni una tirada rápida hasta esta semana, lo dicho, ha sido una injección de motivación para afrontar este duro final de año.

Mis remolonas piernas tienen que cambiar al menos durante unos meses, las duras subidas y bajadas por las largas y rápidas rectas, esta semana me he sentido cómodo rodando a ritmos cercanos a 3.30, solo queda ver como me afecta para el resto de la semana.

Entrando a menta, junto a Manu por enesima vez...
Justo al pasar el arco de meta, una vez junto a mi amigo Manu, miraba hacía el sur en busca del próximo reto del día 15, la subida del picu pienzu, que debido al soleado día de divisaba a la perfección desde Colunga, última prueba del calendario de montaña de 2011, a las que echaré de menos durante este largo invierno...

Lo dicho, gran sábado, lleno de reencuentros con muy buenos amigos, y como no la gran actuación de un padre cada vez más rápido, que como dice el, cada vez queda más gente detras de el, si es que el que no ve el vaso medio lleno es porque no quiere...

El fin de semana no terminó aquí, un sábado más sacrifiqué mis entranamientos nocturnos por Gijón (creo que sabeis a que me feriero) para poder disfrutar de una carrera, que aunque ya suene cansino, Familiar, en cabañaquinta.

Una prueba de 5km, dando tres vueltas y media alrededor del pueblo, por la propia carretera general hasta el parque de atrás del ayuntamiento, una carrera de esas que te sacan el corazón por la garganta.

Lo único malo la escasa participación, pero teniendo en cuenta que era solo unas horas después de la carrera del Jurasico, el juntarnos algo más de 60 personas hoy por la mañana fue casi un Lujo.


Dió cominezo a las 11 de la mañana, nada más empezar, los tres favoritos (los cuales también se pudieron ver en el podium del Jurasico) se escaparon sin apenas dar opciones a acercarse a ellos, los demás nos tocó intentar seguirlos.
Fue uno de esos días, que aunque sales con malas sensaciones, con pocas ganas de ser rápido, una vez en competición, aparece esa chispa, ese empujoncito que te da animos para ir rápido.

Salí a lo que mis piernas me permitieron, no llevaba Garmin, pero calculo que cerca de los 3min el km, hasta que conseguí juntarme a dos atletas, uno de ellos Rubén corredor local y organizador de la prueba, intentamos inultimente dar caza a los tres escapados, pero estaba claro que lo teniamos muy muy dificil.

Cuando íbamos por el tercer paso por el ayuntamiento, intenté atacar a mis dos compañeros de grupo, ya que sé que a sprin me ganan hasta las tortugas (algo malo tenia que tener la montaña), cuando me di cuenta que no me seguían me di cuenta de mi error, aun quedaba otra vuelta... buff que bajón.
Resulta que no eran tres vueltas, eran tres vueltas y media, y a la mayoría nos paso, que la primera media vuelta la contábamos como 1, y claro al no llevar garmin.


Tras mi fiasco volví al ritmo anterior, juntandome de nuevo con los otros dos corredores y continuamos, esta vez si la última vuelta.
Por segunda vez en la última recta hice un cambio de ritmo, de tres solo quedamos dos, y a 100 metros del final tuve que dame por vencido, perdí el sprin lo que me llevó a la quinta plaza.

Teniendo en cuenta a que atletas llevaba delante, tengo que darme muy satisfecho por mi posición, rodando los cinco kilómetros a ritmos de alrededor de 3.20, y lo mejor de todo, a diferencia de mi anterior etapa en el asfalto, esta vez había conseguido salir rápido y acabar también a ritmo, poco a poco vamos aprendiendo, esperemos que estos progresos me sirvan para acabar un buen 2011 del que de momento está siendo increíble.



Y también recomendar efusivamente esta última carrera, para que el año que viene al menos lleguemos al límite de corredores para que gente que intenta organizar este tipo de pruebas continúen, porque por cinco euros, una prueba cronometrada, camiseta, ducha con agua caliente y en su primera edicción, poco más se puede pedir, si bueno que los ganadores hubieran repartido el jamón entre el resto de participantes jejje..