QUIEN NO CORRE VUELA

Reflexiones y paranoias de un Loco que no sabe de que huye pero prefiere correr que estarse quieto mientras ve la vida pasar

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Finisher

Me sería más fácil volver a correr ahora mismo 50km de monte que escribir una crónica tan compleja como esta.

Aunque nuestro vocabulario castellano se nutre de miles de términos capaces de expresar con palabra la mayoría de situaciones y sentimientos, en este caso se me esta haciendo difícil buscar esas palabras adecuadas que describan lo vivido durante los ocho días de carrera vividos en la Transalpine-run.

Hace un Año que comencé a escribir este Blog, no soy de los que pongo el numero de visitas que tengo  ni datos estúpidos que no aportan nada, supongo que escribir es para mi una terapia al igual que correr, me relaja, me desahoga, a veces incluso me agobia, es mi estado de animo expresado en letras.

Y yo no creo en las coincidiencias, nada pasa por nada, incluso que este primer aniversario coincida con la experiencia deportiva más grande que he vivido en mi vida, incluso mi vida personal, todo ha coincidido en un mismo punto al mismo tiempo, es imposible que todo esto sea coincidencia.

Cuando comencé a redactar este blog, mi vida era pura energía sin canalizar, estrés, euforia continua, solo el correr conseguía relajarme, había descubierto una forma nueva de vivir, más sana, más fuerte, que me aportaba más.

Me empecé a convertir en una persona social, cada vez quería estar menos tiempo solo.
Poco a poco el deporte solo se convirtió en la escusa, había creado una pequeña familia postiza. Mi desequilibrada vida me encantaba, no sabía a donde iba ni porque, pero acaso importaba?

Tal vez cometí el gran error que querer sacrificar algún rastro de mi vida anterior, quería que fuera un cambio total, pensaba que todo aquello que había significado mis últimos años era todo malo, y no era asi, solo era diferente...

Pero no todo fue bonito

Obsesión

La afición se convirtió en obsesión, la carreras en una  obligación, los entrenamientos en castigos.

Más rápido, más rápido, no importaba nada más, solo llegar del punto A al B lo antes posible, daba igual por donde, si cuesta arriba o abajo, semana tras semana, me daba igual la ciudad o el pueblo, al fin y al cabo el único recuerdo que me quedaba de la carrera era el color del negro asfalto y algún destello blanco de las lineas discontinuas de la carretera.

Un minuto menos, hay que mejorar, dos minutos menos, no es suficientes, más rápido........... más rápido, solo había que mover las piernas más rápido, tan sencillo y a la vez tan complejo.

Me encantaban los alagos, el escuchar... "Cómo has mejorado" o  "Menuda carrera". Competía hasta contra mis sombra.
Ni dolores musculares, incluso lesiones, no quería ser un popular más, necesitaba estar un escalón por encima, era mi vida.

Ell@s

Afortunadamente, lo único que me mantenía un poco cuerdo dentro de mi propia locura eran ellos, los amig@s,  los que te dicen, te estas pasando, o te muestran que lo mejor lado del atletismo popular, el antes y del después de cada carrera.

Los amigos que corren sin reloj, se ponen el dorsal por obligación y acaban las carreras riendo y no casi llorando de dolor.

Poco a poco se fue acabando eso de ir toda la carrera mirando hacia atrás para ver quien podía adelantarte, a las conversaciones previas de... "cuanto vas a hacer?" o después "cuanto hiciste".

Se terminaron las justificaciones el "no hoy sali a rodar" o "voy tranquilo que estoy preparando una maratón"  "hoy fui despacio que esta semana entrene mucho"

Respuestas a preguntas que nadie había hecho, justificaciones innecesarias que convierte el hobby en obsesión.

Volví al principio, a cuando corría para disfrutar, lo más importante ahora de cada fin de semana era la comida de después de correr o las cervezas vespertinas.

Orgulloso de ser un Popular más

Que al fin y al cavo es lo que siempre había sido, pero no sentía.
Aunque realmente esa obsesión no es culpa nuestra, solo hay que poner la TV media hora y es fácil de comprender.
Nos bombardean mensajes de superación, correr mas y mejor, corre más rápido, etc etc...
Logos de marcas que nos tratan como carnaza para seccionar nuestras carteras para consumir sus productos.

Somos un buen negocio los populares, a mas kilómetros, más zapatillas gastadas, más dinero para ellos, más obsesión para nosotros
Nos inundan las revistas con entrenamientos, series, preparaciones para maratones, medias maratones, ultramaratones, ya no importa el medio solo el fin, coleccionar carreras, camisetas, dorsales usados, somos capaces de recordar los minutos y segundos de nuestro último 10.000 después de meses pero no nos acordamos con quien fuimos ese día en coche, o donde comimos después, o que conversaciones tuvimos post carrera. Solo minutos segundos,  nuestra vida luchando contra un cronómetro.

Desalfantandome
Jamás culparé a las carreras de asfalto de mi mala medida, nadie nos obliga a hacer nada, pero cuando hace unos meses descubrí el Trail Running, fue amor a primera vista.
Es la autentica sensación de libertad, naturaleza y atleta, levantar la vista y divisar la montaña, el color verde y gris del monte, llenar los pulmones de oxigeno, esquivar vacas y no coches.
No creo conocer a nadie que me sepa dar un motivo real por el que no amar este tipo de competiciones.
El reloj pasa a un segundo plano, los ritmos ni tiempos ya no tienen la misma importancia.
Poco a poco comenzaba ni nueva etapa deportiva.
Desde aquella primera carrera de abril, hasta hoy, cinco meses llenas de nuevas experiencias, caidas, mucho barro, alguna torcedura de tobillos, poco a poco quitando el miedo a las bajadas y aprendiendo a sufrir subiendo, cambiando el chip, el caminar es parte de las carreras de montaña, al igual que admirar los paisajes, o pararse en los avitullamientos. Cosas tan nuevas para mi en aquel momento y ahora tan familiares...

Y en menos de medio año llego la Transaslpine-run, no voy a contar por enésima vez como acabe ahí, tenéis mis post antiguos para leerlo ni el resumen de cada etapa, también podéis verlos en Tar Project 2011

Lo que si me gustaría es comentar la parte menos deportiva de la TAR.
Que hace que sea una carrera diferente, que la gente entrene meses para disputarla y se deje una verdadera pasta.
Lo más importante es la participación por parejas, no solo es la horas que se pasan en carrera que son muchas, son las 24 horas del día, los ocho dias de la carrera mas los dias antes y después.
Casi medio mes, por eso la importancia de escoger bien al compañero.
En mi caso no tuve ningún problema, ya son muchas las convivencias con Jorge, en ese aspecto estaba seguro que no había problema.
Pero para aquellos que decidan ir con alguien que no tengan tanta confianza, tener en cuenta que no hay termino medio, o se acaba hasta los huevos del compañero o se crea una gran amistad.

Otro punto que la hace especial es el despligue de medios de la organización, una mini ciudad que se mueve diariamente entre pueblos alpinos, unas mil personas entre organizadores y corredores. Increible los pocos fallos que hay para la envergadura del evento.

La parte mas destacada es la cantidad de días, los periodos de recuperación son esenciales, varios dias seguidos corriendo distancias mayores a la maratón, es increible que el cuerpo aguante, pero aguanta.

Y por su puesto la suerte, hay tantas cosas que te pueden salir mal, que lo raro es que todo salga bien, por muy bien que lo entrenes, o fuerte que te sientas, una torcedura de tobillo en casi 300km es muy normal, una caida, una sobrecarga.

En mi caso he tenido la mayor suerte, no he sufrido ni una angüeña, ni grandes sobrecargas, no es lo normal, y vuelvo a decir que es pura suerte, no depende de la preparación o la fotaleza, pura suerte.
Mi compañero estaba tan preparado (o tan poco preparado) como yo, y desde el primer día las heridas en los pies le hizo pasarlo mal.

Para el fue muy frustrante verse físicamente con fuerza pero tener que sufrir por culpa de las heridas causadas por un calcetín inadecuado o una venda mal puesta, pero esto es la TAR.

Cuando llevas ya varias etapas, por las mañanas te encuentras con las mismas personas, acabas por creer que son gente de tu barrio, o que llevas toda la vida coincidiendo con ellos en carreras, son muchas horas, tanto en carrera, como en el Camp, en las Pasta Party, la convivencia en esa situación une a la gente...

Evidentemente no todo es bonito, nos hubiera gustado encontrar unas etapas con mucho menos asfalto, más cuestas, más técnicas... Aunque sea como sea, todos desde el primero al último nos hemos emocionado más que en ninguna carrera al atravesar el arco de meta del último kilómetro de la última etapa, es inevitable...

Tal vez no hemos hechos las cosas por orden, la TAR es para el corredor de Trail lo que el Tour para el ciclista, aunque puede que esa falta de preparación, el habernos metido en todo esto con apenas tres semanas para prepararlo es lo que nos ha ayudado a conseguir ser Finishers.

Es duro ver a amigos retirarse, gente que sabes que se merece mas que nosotros acabar, verles lesionados, saliendo día a día con muchos problemas físicos, sufriendo desde el kilómetro uno.

Para mi, el momento más duro vivido fue la segunda etapa, la de 52km, que despues de correr una maratón, nos metieron cuatro kilómetros de asfalto y para acabar una subida de las que hacen daño, mirar atras, y ver a mi compañero, arrastrando los bastones, moviendo la cabeza de un lado a otro, casi más superviviendo que corriendo, la impotencia de no poder hacer nada, de que mis animos ya no servian, una mala gestión de la glucosa le dejo totalmente vacio, podia haberme pasado a mi, y lo hubiera preferido.

Y ver a mi compañero continuar, cuando otros corredores se retiraban por heridas menores que la de el, y no solo salir, si no correr, subir y bajar sin reservar nada.
Lo que tenia claro desde el primer día es que la camiseta no queria que me la regalaran, queria sufrirla, sudarla, ganarmela, y nos la hemos ganado...

FINISHER.

Cuando comienzas la carrera no le das importancia a esa palabra, solo piensas, hay que acabar, hay que vestir esa camiseta, solo se repite esa palabra, camiseta, pero, finisher no es una camiseta.
Finisher es un sentimiento, llegar al final, mirar hacia atras y ver el camino recorrido, lo sufrido, aquellos valles, esos paisajes, la gente animando, cada noche del Camp, las Pasta party, el cansancio acumulado... incluso, la pena de que todo terminó....

El volver a la rutina, a nuestras casas, a nuestros trabajos, toda esa gente, que ojala no sea la ultima vez que coincidamos, los compañeros del Training Camp,.... finisher es más que una camiseta.



Go Home

Si ya es dificil volver a la rutina un lunes despues de un fin de semana de carrera, imaginaros despues de casi medio mes...
El Lunes en munich el martes trabajando.. muy pero que muy duro.

Además que es imposible volver de algo así de la misma manera, llevo dos días pero mi cabeza sigue en los Alpes

El recibimiento ha sido muy caluroso por parte de los amigos, casi como héroes, o más bien supervivientes, así hace un poco mas fácil el retorno.

Tengo que ponerme uno momento serio

Se que estas palabras que escribo van a ser leídas por dos personas, que aunque me han hecho mucho daño, no les tengo ningún rencor, pues la vida hay que moverse a veces por los impulsos, por la parte más irracional de nuestra mente y corazón.
Hay momentos que es inevitable hacer daño a otros para ser feliz.

Yo he vivido mi sueño, mi locura particular, en donde otros veían barreras y pegas, yo vi una oportunidad, he superado los límites de mi cuerpo y la mente, para ello no use el odio, ni la rabia, si no el amor, el sentir que al otro lado de esa lejana meta estaba esperando alguien quien de verdad me valora por quien soy realmente y no por lo que hago.
La vida da tantas vueltas, no siempre al final de esa meta está esperándote la persona que esperas...

Mi verdadero finisher no ha sido cruzar la meta de la octava etapa, ni la camiseta, ni la medalla, si no el abrazo aquí ya en Asturias, de una persona  que me ayudó durante toda mi aventura estando a miles de kilómetros de mi, con ese abrazo si que me sentí finisher de la Transalpine-run



martes, 30 de agosto de 2011

Nos vamos....

Solo dos días de comenzar una de las aventuras más importantes de mi vida deportiva , la Transalpine-run.


El jueves a las tres de la tarde partiré hacia Madrid junto a mi compañero de equipo Jorge, para el viernes dirigirnos a Munich.

Hasta el día de hoy he de reconocer que he estoy tomándome todo con una calma extrema, no se si por que aún no se soy consciente de lo que me espera o por la falta de tiempo que he tenido para mentalizarme.

Lo unico que perturba un poco mi sosiego, un tobillo rebelde , que desde hace un mes continúa dándome guerra, aunque me da a mi que en la Transalpine-run me va a dar guerra el tobillo, los cuádriceps, los gemelos, tengo miedo que hasta las orejas me lleguen a doler.

Porque soy consciente que no estoy preparado para el reto, pero mientras me quede una pizca de aliento y mis piernas aguanten intentaré vestir la codiciada camiseta de finisher.

Sea como sea llego el momento, casi un mes buscando alojamientos, transportes,  preparando el equipo, la web del equipo. Haciendo el trabajo de un año en semanas, menos mal que mi compañero de aventura es como un turoperador a la hora de organizar estos viajes express.

Pero este sueño no es  gratis, y aunque hemos intentado aplicar nuestra política de lowcost, son muchos días, muchos gastos, y aunque la inscripción ha sido gratuita, el resto ha tenido que ser costeados por nosotros.
Gracias a buenos amigos hemos conseguido algunos colaboradores que nos han hecho un poco más fácil la aventura con lo que les estaremos eternamente agradecidos y les tendremos en cuenta para futuros proyectos.

Cuando la semana pasada hablamos para La voz de Asturias,mencionábamos continuamente la palabra sueño, y creo que es realmente lo que mejor describe mi estado, no sueño por su definición de algo muy deseado, pues esto todo ha sido por sorpresa y no buscado, si no más bien sueño por el hecho de sentirme en una nube, de no tener claro si todo esto que me está ocurriendo está pasando de verdad o en cualquier momento sonará el despertador y acabará todo.

Ha sido tan rápido, apenas hace dos meses rellené el formulario de un concurso del facebook casi más de "cachondeo" que en serio, y cuando me he dado cuenta estaba inscrito en la Transalpine-run.

Por eso todo esto no hubiera sido posible sin vuestro granito de arena, la vida es increíble, lo que para muchos de vosotros fue un "click" de ratón para darme un voto, para mi fue un giro radical en mi vida.

Así que el sábado cuando todo comience, cuando sea un participante más de la Transalpine-run, el mayor peso que llevaré sobre mi espalda no será la mochila camel, si no el de la responsabilidad de hacer todo lo que pueda por intentar acabar en agradecimiento a todos los que me habéis ayudado para llegar hasta ahí. 

Se que no tengo nada que demostrar, no soy de esos, vivo cada día de mi vida intentando hacer lo que quiero sin presiones, divirtiéndome y disfrutando, pero no voy a mentir, cuando pienso en la posibilidad de vestir la camiseta de finisher, se me pone la piel de gallina, aunque si no lo consiguiera, ya tendría escusa para volver otro año... si es que quien no ve el vaso medio lleno es porque no quiere...

La mochila ya está cerrada, y no la vuelvo a abrir hasta que llegue a los Alpes, bueno excepto que en el aeropuerto me hagan deshacerla, que espero que no, pues con la cantidad de geles de glucosa, barritas energéticas, proteínas y pastillas en general que llevo se puede liar una que ni la "OPERACIÓN PUERTO". Por cierto, porque siempre que viajo tengo esta extraña sensación de que me falta meter algo en la mochila???? os pasa a vostros??

Si todo va bien (usease que el usb de internet nos funcione por los Alpes) iremos actualizando Jorge y yo nuestros blogs, nuestros facebooks y  la pagina oficial de nuestra aventura TAR PROJECT 2011





domingo, 28 de agosto de 2011

Xodus 2.0

Hace un mes descubrir que mi caro "regalito" de GoreTex en el Experience Trail Camp de los dolomitas, las Sportiva Crossover gtx, son muy bonitas pero no aptas para todos los terrenos.


En la carrera de "Les meloneras", en una bajada de hormigón comprobé por mi mismo lo que gente con más experiencia me había comentado, ese tipo de zapatillas son para terrenos muy específicos, barro, tierra muy suelta etc, pero a la hora correr sobre piedra u hormigón pierden toda su adherencia.

Tras un buen resbalón y "averiarme" el tobillo, el cual aun sigue algo tocado, decidí comprar unas compañeras para mis Salomón XT Wings para acompañarme a la Transalpine-Run


Así que tras una visita por Zona Boxes Laviana, adquirí las Saucony Xodus 2.0


Datos del fabricante

Saucony Xodus 2.0
Hecha con materiales reciclados en la suela y en el corte superior.
Zapatilla de trail durable para los terrenos más agresivos.

Peso
Precio
(Cuando salio a la venta)


337 gr
140 €

Según mi breve experiencia con ellas, en concreto esta semana por las Ubiñas, he notado buenas sensaciónes.

La primera, que nada más ponerla se nota su amortiguación, casi más parecida a la de una zapatilla de asfalto que de montaña.
Parte de ello es debido a la plantilla que incorpora la zapatilla, si calcas un dedo sobre su superficie crea un efecto similar al de las camas viscoelásticas, algo poco común en zapatillas como Salomón o Sportiva.

En el test realizado por ubiñas, pude comprobar su comportamiento en diferentes terrenos, excepto en barro, que afotunadamente no había.
En zonas de hiervas  han ido excelente, tanto subiendo como bajando.


Son muy flexibles, con lo que nos da una ventaja y una pega.

La ventaja, permite doblar perfectamente el pie para usar las punteras  en subidas y trepadas.
La pega es que en una zona de "pedrero" en pendiente negativa sentía el pié algo más desprotegido que con otros modelos...

Lo mejor de las Xodus 2.0 es que al cambio de terreno, debido al sistema de amortiguación, no se resienten las plantas de los pies como con la Salomon.
Me refiero a esos "regalitos" que nos hacen de vez en cuando en las carreras de trail que nos enfrentamos a unos cuantos kilómetros de hormigón o asfalto, yo en esos momentos con las salomon lo pasaba muy mal.

Y segun parece la Transalpine-run tiene algun que otro cambio de ese tipo.

No las he probado en distancias largas, pero creo que las citadas plantillas ayudarán.

Para terminar el test, al llegar a Tuiza probé su adherencia en una bajada hormigonada, y ahi la suela "Vibram" funcionó espléndidamente, no hizo ningún amago de resvalar.

El verdadero test comenzará en seis días cuando comience la Transalpine-run, entonces comprobaremos si la inversión ha sido positiva...

viernes, 26 de agosto de 2011

PAREN LA ROTATIVA!!!

Hoy la voz de asturias nos ha publicado un articulo de nuestra aventura.
Aqui os dejo el enlace de la version digital y la entrevista.


26/08/2011 00:00 /
No son corredores profesionales, ni buscan dinero, ni fama, ni siquiera pretenden salir victoriosos de los retos que afrontan. Pero los gijoneses, Rafael Peralta y Jorge Irazabal, se disponen a participar en una de las pruebas más duras y prestigiosas del mundo, la Transalpine Run 2011, que dará comienzo el 13 de septiembre y les llevará por un recorrido de 273 kilómetros que, divididos en 8 etapas, abarca diferentes zonas de Austria, Suiza, Italia, y Alemania.
Todo ello gracias a un concurso que la firma deportiva Gore-Tex propuso hace cuatro meses, y que ofrecía la posibilidad de participar en dicho evento a una veintena de afortunados.

“Jorge me avisó de un concurso del facebook para participar en unas jornadas de Trail Running en los Dolomitas. Siempre piensas que esas cosas son un timo, o que al final escogen a conocidos, pero nos inscribimos y ganamos”, comenta Rafael, que conoce a Jorge de los años de instituto y comparte con él, no solo la pasión por el deporte extremo, sino un insaciable espíritu de superación. Y es que, según afirma Peralta, “nuestro espíritu no es competitivo, sino de superación, creemos que si de verdad te aferras a un sueño, no hay ninguna barrera suficientemente grande que te impida hacerlo realidad”.

Tanto Jorge como Rafael cuentan con cierta experiencia en carreras populares, pero el reto que tienen por delante se parece bien poco a los que han vivido hasta el momento, si bien admiten que su objetivo es “acabar la carrera”. No en vano, en la Transalpine, la etapa más corta es de 6 kilómetros, pero el ascenso total de esta es de un kilómetro en vertical, mientras que la más larga es de 52 y la media de cada una es de 35 kilómetro por día. Además, las pendientes a las que se enfrentarán sumarán un desnivel positivo total de 15.436 metros, un auténtico reto para cualquier profesional y, más aún, para unos corredores amateurs .

Criva final Tras ganar el sorteo, la organización les llevo a los Dolomitas (Italia) donde, durante cuatro días, los premiados pasaron varios exámenes médicos, durmieron a 2.000 metros de altura y llegaron a encontrarse a 2.600. De los 20 afortunados, finalmente participarán diez ya que, una vez realizadas las duras pruebas selectivas, muchos no se sintieron capaces de afrontar la Transalpine Run. Pero Rafael y Jorge, fieles a su espíritu de lucha, decidieron seguir adelante. “Afortunadamente tenemos mucha moral y experiencia en lo de preparar todo a última hora y, en un plazo récord, conseguimos los vuelos y el alojamiento para la mayoría de los días en el campamento de la organización”.

A su regreso tienen previsto correr la maratón extrema de los Lagos de Covadonga, y llevan meses barajando la posibilidad de recorrer los campamentos de refugiados del Sahara, pero por medios propios, ya que “algunas empresas organizadoras hacen negocio con la desgracia de ese pueblo”, apuntó Rafael. Por ahora, la Transalpine Run es el único reto que les ronda la cabeza. “Cuando pierdes el miedo al fracaso, cuando no te importa ser último o primero sino vivir la experiencia, eres capaz de cualquier cosa. Nos da igual que la Translapine sean 200 kilómetros que 300, la terminaremos”, sentenció Peralta.

domingo, 21 de agosto de 2011

Me faltan horas

Continúan los madrugones estivales.

Cuando empecé este cambio de especialidad, como yo lo llamo "Desasfaltamiento" ya tenía claro que las carreras vespertinas se habían terminado para mi, al menos las de montaña.

Así que una vez más, mis horas de sueño se han tenido que reducir para poder disfrutar de un fin de semana de montaña y espichas.

La primera cita el sábado en Llanera, donde el CD 2007 Llanera celebró la I subida Picu Santu Firme, una carrera calificada de montaña, pero muy asequible para aquellos que solo conocen el asfalto.
Eso sí, dos subidas bastante interesantes (que después de la de pajares de hoy me parecieron llanos),. que daban algo de dificultad a la prueba.



Pero lo que más complicó el circuito fue el insoportable calor que no dio tregua durante los 14km del recorrido.
Fue mi penúltimo test en competición antes de la Transalpine, así que me lo tomé con la suficiente calma, pero con la intensidad apropiada para convertir el sábado en un excelente test  con vistas a la TAR.

Lo mejor de la carrera encontrarme con viejos y nuevos conocidos, ya que ahora con mi nueva intrusión en la montaña tenía algo abandonado a mis compañeros asfalteros, y la facilidad del terreno hizo que muchos de ellos se animaran este sábado a probar esta nueva especialidad, seguro que alguno se atreve a repetir terreno.

No conozco exactamente la clasificación de la carrera, pero para mi el ganador fue mi padre, quien no solo consiguió bajar de la hora cuenta en su primera carrera de montaña, si no que hoy tuvo fuerzas suficientes para subir a pajares a animarnos. Me huele a mi que le gustó esto del Trail Running....

Aunque para que engañarnos, lo mejor de todo fue la espicha post carrera.
Como miembro del equipo organizador me siento orgulloso del resultado de la prueba, y hoy mismo he recibido buenos comentarios sobre el evento, y cuando algo se hace con corazón, y como fue en este caso, sin sacar un "duro" de beneficio, pues palabras así se agradecen el doble.


Tras una tarde de reposo, el sábado mejoró a la diez de la noche, cuando me reuní en Gijón con un compañero de la aventura de los Dolomitas que se encontraba de paso por Gijón, Diego, de Toledo.

Que junto a otros tres amigos recorrieron los kilómetros que separan Santander de Gijón a pie.

Eso sí, se encontraban algo preocupados, porque estaban convencidos de que en las fiesta de Llanes algo les habian echado en la bebida, pues no habian bebido tantas copas y sin embargo no recordaban nada de lo ocurrido.... decian.. "si no bebimos tanto.. primero sidra, luego unas copas, luego sidra,,, luego mas copas.. y luego sidra.."

Enseguida les resolvimos sus dudas, que lo que le habian echado era demasiada manzana fermentada, ... si es que por algo la sidra no puede pasar el Huerna jejejeje.

Bueno, tras una corta noche por Gijón, unas horitas de sueño y la gran cita del fin de semana, y casi del mes de Agosto, el "Trail de Valgrande", carrera de trail running  por los preciosos parajes de Pajares.

Prueba con ya cierta dificultad, creo que ha sido la segunda más dura de montaña que he corrido.

Salí muy prudente, el tobillo aún está algo inestable y de vez en cuando da algun susto, hoy concretamente dos, y las dos veces en zona llano, segun parece que despues de un esguince tarda aun unos días en volver a estar bien del todo, bueno no se, tal vez deberia haber ido a un medico, pero para que me digan que no puedo correr, pues casi que no voy...

Lo dicho, salí junto a mi buen amigo Servando, en seguida se me alejó de mi, estaba claro que hoy queria dar guerra y la dió.

Salí con la CamelBack para practicar una competición con su peso, pues es la que llevaré para la Translapine, incluso pensé en llevar los bastones, pero a utima hora me arrepentí y los dejé en el coche  (y hubiera agradecido llevarlos).

Más o menos pasaron los kilómetros, con subidas más o menos "pindias" pero llevables, hasta que llegó el km 10. No recuerdo haber subido en una carrera semejante cuesta.
Creo que subí más de la mitad a cuatro patas, en ese momento si que añoré mis bastones...

Pero como todo, poco a poco llegamos arriba, desde ahí la dificultad de la prueba era más el propio cansancio que el camino.

La parte del bosque me pareció preciosa, había por momentos que estar atento para seguir las balizas, pero era casi imposible perderse, en ese aspecto (y en todos) la organización perfecta.



Cuando coroné la última subida, ya a la parte izquierda comencé a ver la meta, lo que me animó para apretar en la última bajada, olvidandome por un momento que en menos de diez días dará comienzo la Transalpine, pero bueno, lo necesitaba, sentir que lo puedes hacer, fue una de las llegadas a meta más bonitas, aun recuerdo el Benzua cuando nos metieron dos kilómetros de asfalto al acabar bufff que mal recuerdo.
En la carrera me encontré con Paloma, otra de las agraciadas con el concurso GoreTex de los Dolomitas que disputó la prueba incluso subió al podium.


Pero no todo fueron alegrías, mi gran amigo Rubén no pudo terminar la prueba, y el kilómetro 13 se dio un viaje en helicóptero con la guardia civil hasta la meta, aunque bueno, como dice el, por 20 euros de la inscripción, corrió 13km, voló en helicóptero y espicha. Y además se ducho sin cola, este si que es de los que ven el vaso medio lleno.


Pues creo que he aprovechado el fin de semana no?, que pena que haya que dormir, son unas horas preciosas perdidas sin hacer nada, aunque creo que hoy voy a agradecerlo.........zZZZzzzzZZZzzzzzzzzzzzzzzzzz




jueves, 18 de agosto de 2011

TAR PROJECT

No me he olvidado de mi blog, es que junto a Jorge, estamos los dos inmersos en el TAR PROJECT.

Podeis seguir nuestras evoluciones en la siguiente dirección

lunes, 15 de agosto de 2011

Despierta

Ni el dinero, ni los coches caros, ni ningún otro tipo de lujo material quedará grabado en mi mente como los momentos inolvidables que vivo con la gente con la que disfruto de la cosas que realmente valen la pena en la vida.
Somos unos privilegiados de que nuestra máxima preocupación sea pagar la hipoteca o cabrearnos por lo que sube la gasolina, no pretendo decir que debamos convertirnos en seres pasivos al sistema, pero al menos disfrutar de este corto pero intenso tiempo del que disponemos y llamamos VIDA.

Nutrir vuestras vidas de experiencias y risas, y no de billetes, o preocupaciones.
Porque si siempre miramos el vaso medio vacio, acabara vaciándose, pero si por un momento somos capaces de verlo medio lleno, puede que acabe rebosando.
Ni soy filosofo, ni escritor, ni si quiera me considero una persona realmente culta, pero no creo que nada de eso sea necesario para haberme dado cuenta que hay momentos en la vida que nuestro camino se bifurca, y tenemos que tomar decisiones. En mi caso yo he decidido tomar mi propio camino, pues no siempre las opciones que nos dan son las únicas disponible.

Soñar, imaginaros aquello que penséis que sea imposible, cualquier reto que creáis demasiado grande, difícil o incluso caro, pensar por un momento que realmente es probable de hacer, pues al menos solo haber tomado el camino de intentarlo habrá merecido la pena, y aclaro que no solo hablo de retos deportivos, ni mucho menos.

Somos el producto de esas experiencias, esas pequeñas influencias y aportaciones de otras personas hacia nosotros. Si perdemos el miedo al fracaso, al que pensaran, si por un momento nos liberamos de los propios grilletes que nosotros mismos nos ponemos, en ese momento, el mundo será vuestro  (frase de un gran amigo que cada día me aporta más), tomadlo, vividlo, saborearlo y disfrutar lo que podáis, cada minuto de vuestra vida que no paséis riendo o soñando, será tiempo perdido.

2011 no está siendo un año fácil, no solo para mi, pero a su vez también estoy viviendo experiencias que están haciendo de mi una persona más libre.


Antes estaba convencido que aquellos problemas que me surgían, eran trabas que habían que superar para que poco a poco el camino se centrara, llegara el momento de que no tuviera que bifurcarme, una linea recta perfecta, me agobiaba la idea de pensar que faltaba algo en la vida, ya sabéis, coche, casa, novia.
Ahora me doy cuenta que mi vida no tiene porque ser esa línea recta, no tengo que encaminar nada, no es necesario buscar un fin, si el propio día a día es la verdadera finalidad.

Tal vez sea por ingenuidad, o por esperanza, pero creo que es posible ser FELIZ.

Sobre mi cabeza brotan proyectos, aventuras, sueños, pequeñas aportaciones a mi vida, que poco a poco intentaré ir cumpliendo, para el apoyo de todo eso cuento con la ayuda de grandes amigos con los que este largo fin de semana he disfrutado de este precioso caos de la vida.

Siento a los que buscabais hoy en mi blog, mis entrenamientos, que tal va la Transalpine y todo eso y os habéis tenido que tragar este rollo, pero hay días que me apetece hablar de CORRER y otras veces de VIVIR.

No obstante este fin de semana también corrí.

Después de dos días sin poder correr por un "tras pie" entrenando que me dejo el tobillo con un buen huevo, por fin me quite el  mono.
Con una buena dosis de voltaren en el cuerpo y con mis nuevos, viejos conocidos los Saucony Tanget 4,  que tras varios meses al fin los encontré mi numero en la tienda ZB_Laviana, me colgué el dorsal correspondiente a la Carrera nocturna de San Lorenzo (sigo sin saber porque la llaman nocturna).
Acompañado de mi compañero de Transalpine (Jorge), hicimos tranquila carrera por las arenas de la playa gijonesa, eso sí, con un spring final muy apretado.


Bonita carrera, una más, pero bonita carrera. Cuando finalizamos, en el avituallamiento nos daban Gatorade, además de ese que estos últimos meses que te dan la oportunidad de ir a la maratón de NY por la cara introduciendo unos códigos.

Estuve apunto de llevarme el contenedor de basura con los botes vacios para probar suerte en casa, pero me pareció que con lo de la Transalpine-run este año ya estoy servido de concursos...

Aunque la gran aventura del fin de semana aun estaba por llegar.

viernes, 12 de agosto de 2011

TAR PROJECT

Tengo la alegría de presentaros el TAR PROJECT 2011




"Sólo es capaz de realizar los sueños el que, cuando llega la hora, sabe estar despierto"

"Only able to realize the dreams, person that when the time comes, know to be awake"

León Daudet

domingo, 7 de agosto de 2011

Añoro un día normal...

De verdad que cuando tenga un día normal en mi vida me va a parecer extraño...

Hoy la tropa de siempre, nos presentamos en Tolivia para disputar la carrear de Les meloneres...




La semana pasada estuve reconociendo el circuito, aunque hoy me consto convencerme que era el mismo recorrido.

Debido a la lluvia de ayer, y según me comentaron, el gran numero de personas que esta semana había ido a entrenar por la zona, el terrero se complicó bastante, muchísimo más barro y zonas pisadisimas, y en comparación con el pasado domingo, mucho más calor..
Pues nada, que dio comienzo la salida, sabía que en el km 6 comenzaba una larga y dura subida, pero claro, desde mi Garmin decidió irse de vacaciones con Pancho el de la primitiva (sabe Dios donde estará), y mi falta de memoria, pues me encontré la subida cuando las fuerzas ya faltaban, pero poco a poco conseguí coronar la cima, para empezar la bajada, bajada que creo que me acordaré de ella durante unos días....



Pues en el Km 12 aproximadamente (ya digo que no llevaba garmin), mi tobillo crujió, pues mis playeros de tacos son ideales para barro, pero en las zonas de hormigón, era como ir en patines...
Y el crujido se convirtió en dolor....

Claro está que no paré, en caliente nada duele tanto como para retirarse, así que tras mi encuentro con Jorge, (que hoy se cambió al papel de fotógrafo y me obligo a simular una caída, pues el cabrón se puso en el peor sitio para conseguir una instantánea de algún corredor por los suelos).... llegue a meta.

Lo primero después de un manguerazo fue poner hielo, y bueno a priori no parecía nada grave, pude incluso estar toda la espicha post carrera danzando sin problema.


Hasta que sobre las seis de la tarde, después de estar un rato sentando, apareció, un huevo gigantesco alrededor de mi tobillo, y con el una inevitable cojera....



Así que siguiendo las recomendaciones de Ana y de otros corredores ya más experimentados en estos temas, me fui a la playa y junto a varias señoras mayores  me dedique a dar vueltas por la orilla con los pies dentro del agua...
Que bonito que todo hubiera quedado ahí no?, pues no, para variar tuve que ir un paso más allá... Quería buscar la solución rápida de solucionar el hinchazón constara lo que constara para mañana volver a entrenar..

Así que pastillas de voltarén, crema antiinflamatoria, pero seguían sin gustarme los plazos de recuperación, y claro cuando tienes una buena amiga enfermera.....

Así que me comentó algo de  ponerme antiinflamatorio de forma intramuscular.... Claro par aun inexperto como yo en la materia, eso suena muy bonito... pero todo cambió cuando me di cuenta que eso de de ponerme antiinflamatorio de forma intramuscular, traducido al lenguaje coloquial era pincharme el culo con una jeringuilla....

Por si alguno no sabe el amor que siento yo a estas herramientas sanitarias podéis leer mi entrada Belonefobia.

Así que me arme de valor, (después de llorar un poco), me puse en situación y................... bufff.... según sentí el pinchazo salte, la jeringilla salió y la sangre también, y la aguja quedo muy cerca de la cara de la enfermera... en ese momento me puse blanco, bajón de azucar y medio colocado, y lo peor de todo es que no pudo ponerme la dosis...

Así que tras casi 15min para recuperar... volvimos a la faena... y esta vez si, aun siento escalofríos recordando el momento de ese pedazo de metal atravesando mi piel y ese líquido recorriendo mi cuerpo... dios... pero de verdad, en el siglo XXI y todavía seguimos con métodos tan arcaicos.... en fin..

El colocazo que pille aun me dura mientras escribo esto, el pie sigue hinchado, pero yo ya tengo la maleta preparada para entrenar mañana, la esperanza nunca se pierde...

sábado, 6 de agosto de 2011

Que estrés ,,,

Que estrés  que estres...

A 29 días de la Transalpine Run y aun no se nada.
Ni como ir, ni donde dormir, además de que aun no me han modificado los datos de mi compañero de equipo... Estamos como al principio.

Bueno, para olvidar un poco esto percances que esperemos sean sin importancia, os dejo el video que ha preparado mi futuro compañero para la Transalpine - Run, Jorge, de nuestra grata experiencia en los Dolomitas...







Si todo sale bien (que saldrá), y en septiembre  volvemos a los alpes, puede que no solo sea la carrera más larga de mi vida (273km por etapas) si no tambien el viaje en coche más largo, pues de momento, de todas las opciones que barajamos, el salir de Gijón a Oberstdorf es la más sencilla y barata, eso si, 3400km ida y vuelta...

Seguiré informando según me vaya enterando de novedades...