QUIEN NO CORRE VUELA

Reflexiones y paranoias de un Loco que no sabe de que huye pero prefiere correr que estarse quieto mientras ve la vida pasar

miércoles, 7 de marzo de 2012

ماراثون الصحراء Sahara Marathón



Dicen que la primera vez se acude al Sahara Maratón por la carrera, se vuelve la segunda  por la gente y la tercera porque les echas de menos…

Esta es la historia de un ingenuo que creyó ir a correr una maratón y encontró a su segunda familia.




الرحلة  (el viaje)

Tal vez no sea el más indicado para opinar sobre aviones, pues aunque son ya unos cuantos vuelos los que llevo en mi vida, el pánico que sufro en cada uno continúa tan vivo como en la primera ocasión, pero de todas formas, como siempre ocurre, llegamos a nuestro destino, a las once de la noche pisé  Tinduf.

Nada más bajar del avión, en mitad de la pista se podía ver un impresionante cielo plagado de estrellas, debido a la escasa contaminación luminosa, nuestros ojos podía apreciar perfectamente todas las constelaciones, y no solo sobre nuestras cabezas, también en el horizonte, creando una sensación perfecta de un cielo esférico sobre nuestras cabezas, ya era realidad, estábamos en el Sahara.

Aunque aun casi nos separaban cinco largas horas hasta los campamentos, y eso que apenas estaban a 70km del aeropuerto, pero claro, estábamos en Argelia, y si una cosa caracteriza a este país, es la falta de prisas, horarios y puntualidad….

Tardamos dos horas solamente en el control de pasaportes, donde tuvimos que rellenar las famosas tarjetas de entrada al país, en árabe y francés, tiempo que nos sirvió para ver el sistema de descarga de las maletas del avión al aeropuerto, una cinta transportadora formada por dos caballetes y una tabla, que deslizándola a pura fuerza pasaban por un agujero para terminar las mismas en el suelo del interior de la Terminal, un método efectivo donde los halla.

Tras pasar el primer control, llegamos a la Terminal donde lo primero fue descubrir los aseos Argelinos, que básicamente es como la de los bares de los pueblos pero sin cisterna, o también llamado “el agujero”…

Más de dos horas después del aterrizaje ya empezamos a montar en los transportes que nos llevarían hasta Smara, eran autobuses donados por la diputación de León, algunos otros Vascos y al cual más antiguo y destrozado, concretamente en el que me monte le faltaba una ventana, que al principio me pareció gracioso, hasta que me di cuenta que la noche del Sahara de calurosa no tiene nada y menos en moviendo…




Así comenzó otro largo viaje por carretera hasta Smara con continuas paradas, incluso algún susto de choque entre nuestro autobús y otro que nos precedía, digamos que les gusta ir por la carretera “juntitos”.

Sobre las cuatro de la mañana (si no recuerdo mal) llegamos a los campamentos, la imagen nocturna de Smara fue como la de estar en un escenario de Guerra o el decorado de una película en una especie de retrofuturo.
Recogimos el material y buscamos a la señora que portaba el número de nuestra Haima correspondiente, la 127.
Nos despedimos del resto de los participantes y seguimos a aquella desconocida por estrechas calles llenas de construcciones de adobe y tela.

Cruzamos una puerta metálica que daba a un patio que centralizaba varias habitaciones de adobe y una gran haima de tela.
Nos invitó a entrar a la sala mas grande, antes de entrar eché una última mirada al cielo, aquí era aun más espectacular que en el aeropuerto…
Al entrar nos encontramos un acogedor salón, con un suelo cubierto por alfombras, unos pequeños colchones en los laterales que hacían la función de sofás con unos alargados cojines rojos, y unas suaves y llamativas mantas de colores.




Nos presentamos, la mujer se identifico como Mariam, a continuación otras dos chicas  entraron a nuestro encuentro, una de ella nos indicó en castellano donde estaba el aseo y nos pregunteo si queríamos “hacer el té” o dormir, evidentemente a esas horas escogimos la segunda opción.
Había sido un día muy largo, a las ocho de la mañana estaba trabajando en Gijón y a las cuatro de la mañana en la Haima de una mujer Saharaui, era un día tan raro que ya nada me extrañaba, solo quería dormir...

هيما  (la haima)

La oscuridad de la haima se rompe por la intensa luz que entra a través de la puerta, me incorporo acelerado sin saber muy bien ni que día es, si tengo que ir a trabajar, o es domingo de carrera, por un instante recupero la cordura y al fin me ubico, miro a aquella mujer que la noche anterior nos había recibido, se encuentra sentada delante de nosotros junto a un juego de té, un despertar muy distante al de la alarma del despertador o el politono del móvil.

Desde el primer momento, la tranquilidad y la paz que transmitía la mujer nos era contagiada a los cuatro invitados que poco a poco nos despojamos de nuestros sacos para saborear el primero de los muchos tes que tomaríamos en nuestra semana de convivencia.




La calma se va diluyendo según comienza a entrar más y mas gente en aquel cuarto, nos miramos mutuamente con timidez, sin saber muy bien que decir, que hacer, al fin entra en el cuarto una de las chicas que habla castellano y todo comienza a ser más sencillo.
Cuando rompimos la timidez hicimos las presentaciones, no recuerdo muy bien cuantas horas duro aquel desayuno, pero muchísimo más que los diez minutos que le suelo dedicar yo a diario…

La fama de hospitalidad Saharaui se siente desde el primer instante, la familiaridad con la que nos trataron, el abrir la puerta de su hogar como si fuera nuestra propia casa hizo que desde el primer día nos sintiéramos miembros de su familia.

Durante la siguiente semana aquel recinto de adobe se convirtió en el centro social entre nosotros y la familia de Mariam , donde a diario nos reunimos para realizar el “TE”, comer, dormir, y por supuesto bailar, pues si otra característica tiene el carácter Saharaui es el amor a la música, prácticamente todas las noches de nuestra estancia se cerraban con duras jornadas de una extraña mezcla de pachanga y música árabe, incluso (por suerte o por desgracia), nos toco escuchar alguna algún tema de Camela, y eso que no vi ninguna gasolinera….









الشباب (los jóvenes)

Según avanza lentamente el día vamos conociendo al resto de la gran familia que nos acogió en la aventura.

El encargado de nuestra seguridad, por decirlo de alguna manera, era Mohamed, el único chico de los cinco hijos de Mariam, que al pobre le tocó la responsabilidad de ser nuestra sombra durante toda la semana, era increíble la paciencia que llegó a tener el chico, llegando a esperar horas por nosotros mientras acudíamos a las distintas actividades del Sahara Maratón, no conseguí estar tranquilo hasta que nos devolvía sanos y salvos a la Haima, increíble la gran responsabilidad de un chico tan joven. Y aunque cuando había más gente elaboraba excelentemente su papel de señor y hombre de la casa, cuando nos quedábamos solos conseguía soltarse un poco, incluso alguna conversación que otra de “hombres”, y como no nuestras largas partidas nocturnas al ajedrez, es lo que tiene hacer las fiestas sin alcohol, que cuando las terminábamos aun había cabeza para jugar al ajedrez….

Y si Mohamed era la cara de la moneda, responsable, serio etc… la Cruz era para Monina, prima (creo) de Mohamed, era la responsable de nuestro compañero y ya veterano en el Sahara Maratón, Jesús, una chica jóven y sin novio, amante de la música latina, Bisbal, David Civera…  enganchada al teléfono móvil, sin duda el alma de la fiesta, no comprendo como con ese calor pudieran tener tanta energía….






Coría, Leisla, Bakiia y un montón más de hermanos y primos que no recuerdo el nombre o si los recordara los diría mal, costaba entender mirando alrededor como podían ser tan felices, y supongo que por esa esperanza y seguridad con la que hablaban sobre su futuro y su retorno a la tierra que les ha sido robada, incluso nos decían que cuando volvieran a su tierra nos invitarían a que viéramos lo bonita que era, que grandioso es no perder la esperanza incluso cuando desde fuera el futuro se ve tan negro…

Pero ellos son los jóvenes, son el futuro, si ellos tienen aún  sueños de libertad es que aun existe la esperanza.


السمارة (Smara)

Después de un largo desayuno y presentaciones los chicos nos llevaron a conocer Smara, la capital del RASH, uno no se hace la idea de la inmensidad de los campamentos hasta que los ve con sus propios ojos..

Por muchas fotos que se vean, videos o incluso las palabras que os pueda escribir no puede describir el paisaje que crea los campamentos en mitad del desierto, miles de haimas y casas de adobe repartidos en varios kilómetros a la redonda, un asentamiento provisional que ya  dura 36 largos años.

En los campamentos todo está construido de tal forma que sea los suficientemente confortable para vivir pero no  para pervivir, pues todo es provisional, esa es la esencia de los campamentos, que sea una situación provisional. Es lo que mantiene la esperanza de algún regresas a su hogar…









Supongo que comparando el asentamiento podría describirse como un retrofuturo, en el que una ciudad moderna fue destruida y tras ello se ha tenido que sobrevivir con los restos. Casas de adobe y Haimas junto a antenas telefonicas, parabólicas y placas solares….



الأطفال (los niños)

Tras el paseo por Smara volvimos al a Haima, ya era hora de comer, por cierto, una gran comida muy similar a la occidental, sustituyendo la ternera por Camello, el resto de las diferencias eran mínimas…

Después de la comida, la Haima comenzó a recobrar vida, una gran cantidad de niños de todas las edades comenzaron a entrar.

Hemos llegado a contar hasta 13 al mismo tiempo, al principio al ser tantos no me quedo más remedio que ponerles números.

Numero 1 el pequeño que siempre iba con los mocos colgado, numero dos la chica morena que no se alejaba de mi, numero tres la chica que bailaba etc…

Con el tiempo numero 1 se convirtió en SIDI, nº  2 en Maana, Nº 3 en Mugfara, Coría, Sahara, Navila… es increíble el cariño que se les llega a coger.

Cualquier niña por naturaleza es inocente y sin maldad, pero en un mundo en que no existe las posesiones, prácticamente el dinero no tiene validez, no existe las consolas, ni ordenadores, la relación  entre los niños y su actitud en general es toda una sorpresa para los que venimos de fuera.

Los besos y abrazos, juegos, bailes, canciones no paran cuando ellos están por el medio, es increíble el cariño que les he cogido a esos niños, muchos de ellos se han convertido en mis hermanitos pequeños, la despedida fue muy dura aun con cerrar los ojos me pongo triste si pienso en el tiempo que tardaré en volver a verlos, creo que las fotos resumen mejor que las palabras..















Nuestra corta pero intensa estancia en los campamentos junto a la familia de Mariam, ha creado en mi unos lazos que ni el tiempo ni la distancia podrán destruir.

Cuando creía que la ya no existía nada en el mundo por lo que mereciera la pena luchar, durante los últimos meses mi visión optimista del mundo se había nublado viendo que por mucho que cambien las cosas, por mucho que nos esforzáramos en cambiar, siempre el propio ser humano cegado por el dinero, material, poder, incapaces de convivir como seres civilizados en el que importe más un bienestar común que el propio……. De repente, encontrar en mitad del Desierto, o mejor dicho en mitad de la nada, pero nada de nada de nada,,, en el paisaje más desolador, sobre la tierra más inhóspita y poco confortable que puede uno imaginarse, en tal paraje encontrarse a seres humanos llenos de vida, esperanza, de sueños, capaces de hacerme sonreír, reír, bailar hasta agotarme… que sin tener nada te lo dan todo y hasta casi se ofenden por preguntarles si necesitan algo… el considerar a un desconocido tu hermano sin tener ningún tipo de interés económico intermedio… hace que piense que todavía haya luz en el corazón del ser humano.


Les echo de menos como si fueran mis hermanos o primos, se me llegan los ojos de tristeza solo de pensar que tardaré en volver a jugar con Maana, Sidi, Sahara o que tardaré en volver a bailar los exóticos bailes árabes con Mugfara, incluso alguna pachangaza con Monina, que tardaré en volver a saborear el dulce Té de Mariam o sentir en mis mejillas los besos de la pequeña Navila… Una despedida muy dura que por otra parte sentí la sensación de que solo es un hasta pronto y no un Adios….

Los que hay que van al Sahara a correr, otros a conocer los campamentos, incluso gente a ayudar a los Saharauis, yo solo quería entender el como se podía seguir así, como no perder la esperanza, y sin duda encontré la respuesta…

Este es un pequeñisimo resumen de mi experiencia con los Saharauis de un largo texto en el que estoy trabajando, pero como no, no todo fueron Tes y bailes, también toco sufrir y esta fue mi historia…


السباق (la carrera)

A las cinco de la mañana los tres participantes de nuestra Haima en la distancia de Maratón nos levantamos…
Según salimos del cuarto Mariam ya estaba esperándonos con la linterna en la mano para dirigirnos hacía el punto de encuentro con la organización, que aunque conocíamos perfectamente como llevar, se negó a dejarnos ir solos…

Un desayuno ligero de pan, mermelada y mantequilla, café y por su puesto té llenó los estómagos de los más o menos 100 atletas que tomamos la salida en la distancia reina (menos de 70 acabaron).

Con relativa puntualidad tomamos los autobuses hacia El aiun, el campamento más al sur de los cuatro que forman los refugiados Sarauis, a mi me toco viajar en un autobús de línea. Durante nuestro trayecto pudimos ver a través de las ventanas del autobús como un inmenso sol aparecía en el horizonte del desierto, un rojo espectacular que nos miraba desafiante consciente de que no iba a ser nuestro aliado en la aventura hacia la que partíamos.




Dos horas después de salir de Smara llegamos a nuestro destino, estabamos a las afueras del campamento, otro gigantesco poblado de haimas inundaban el paisaje, los nervios entre los participantes comenzaban a brotar, para los novatos como yo era todo una incógnita lo que nos esperaba tras la línea de salida, el suelo parecía bastante compacto incluso rápido, aunque suponía que no iba a ser tan bonito.
Después de una presentación de la carrera y casi sin darme cuenta dieron la salida, 42km me separaban de mi destino.
Los primeros kilómetros formamos un grupo bastante bueno, y aunque el ritmo era tal vez demasiado rápido, el terrero era bueno y nos lo podíamos permitir, aún el sol no era muy intenso y los kilómetros pasaban rápido.
En cuanto nos adentramos en el desierto lejos de Elaiun, el paisaje era mareante, a 360º no se veia nada, solo arena y cielo, kilómetros y kilómetros alrededor sin nada de nada de nada y sobre nuestras cabezas un intenso sol y alguna nube que apenas nos sirvió de ayuda.
El grupo comenzó a romperse, tres escaparon, una pareja se quedó más retrasada y yo en medio.






En los primeros kilómetros fui superando chicos locales que competían, muchos tal vez nunca había competido, lo estaban pasando mal, no llevaban ni geles, ni agua ni nada, pero se comentaba que a los participantes les daban luego muchas posibilidades de encontrar trabajo (policia y cosas de esas), los corredores que les pasabamos le ayudábamos en lo que podíamos, yo a un par de ellos le ofrecí mi agua, increíble que fuerza de voluntad tienen…

El kilómetro 20 apareció casi sin dificultad, no me creía que estuviera tan bien, gestionaba bastante bien los geles y el agua que llevaba con ayuda de los avituallamientos de la carrera, el único problema era que no usé polainas y cada poco se me acumulaba arena en los playeros, tuve que parar a vaciarlos unas tres o cuatro veces, no era mucha pero soy muy maniático con ese tema.
Por momentos también sentía mi pié derecho la extraña sensación de congelación, pero evidentemente no podía ser, así que supongo que sería por el calor, pero al no estar acostumbrado a este tipo de temperaturas me resulto extraño, por momentos incluso muy molesto.



Cuando crucé la media maratón tras el avituallamiento me quedé completamente solo, la entrada en Aused fue espectacular, todo el pueblo animando en la calle a lo largo de más de dos kilómetros, ayudaba muchísimo cuando las fuerzas comenzaban a fallar.

A la salida de Aused la primera dificultad, una cuesta de arena que daba paso al inicio de las dunas, la parte más dura de la maratón, fui incapaz de subirla corriendo, tuve que andar, los pies se me hundian en la arena, el cuadriceps izquierdo comenzó a dolerme muy intensamente, me dolía andando, corriendo y parado, estaba cargadísimo, solo el apretarlo con mi mano aliviaba el dolor.
Por momentos lo llegué a pasar muy mal, aun quedaba mucho, y la pierna no respondía, me daba igual terminarla andando pero es que ni así cesaba el dolor, así que recurrí a lo primero que se me ocurrió.
Tome la salida con dos portageles de velcro en los brazos, así que me los quité y los uní uno a otro para luego rodearme y apretarme el cuadriceps con el así ya no tenía que hacer presión sobre el con las manos, cada vez me pasaba por un avituallamiento me insistían los chicos que esperaba a la ambulancia para que me lo vendaran y por su puesto me negué, mi respuesta era, “con lo que salí es con lo que voy a llegar”, nada una cabezonería mía.




Con el remedio casero conseguí durante varios kilómetros alternar carrera y andar, me crucé con Rubén que participaba en la media maratón, menudo dos, el cojeando por su tobillo y yo con mi cuadriceps, menos mal que por esa zona no hacía videos.
Por momentos me paraba a respirar, mirar a mi alrededor, iba muy despacio pero sacaba mucha distancia a quienes iban detrás de mi y también delante, la soledad absoluta, nadie de nadie de nadie, por momentos tenía que fiarme bien en los puntos de referencia ( a veces difíciles de ver), para cerciorarme de que no me había perdido… El calor era duro pero me había adaptado bien, incluso bebía poco agua.

Cuando pasé el penúltimo avituallamiento pregunté cuantos km quedaban, me contestan que 8, en ese momento se me ilumina mi cara, que alegría, menos de diez, era imposible no acabarla, aunque fuera arrastrándome por la arena, no sabía ni las horas que llevaba ya en carrera, me daba igual, solo ocho kilómetros.
En el horizonte se podía ver las antenas de telefonía de Smara, estába cerca.
Ultimo avituallamiento, 6km a meta, se acabo, me kite el torniquete provisional de la pierna, el dolor ya era aguantable, podía continuar sin el, comencé a correr y me puse como objetivo no parar hasta meta, aunque fuera despacio no andar ni parar hasta cruzar la linea de llegada.
Cada paso costaba más, los kilómetros se hacían eternos, parecía que Smara se alejaba más que acercarse…

4 Km a meta, entramos en Smara, comienzan a llegar niños, me pedían de todo, la gorra las gafas, bufff no tenia ni fuerzas para responderles, uno me pidió los brazaletes de los geles que se los dí encantado ya que me quitaban un peso extra.
Apenas había espectadores en Smara, supongo que se cansaría de tantas horas de espera, además estábamos en el momento más intenso de sol.

Km 40, tan cerca pero tan lejos, no veía a nadie, no tenia claro si tenía que seguir de frente o girar, me costaba ver las señalizaciones, unos niños me indicaron el camino, como no después de pedirme la gorra que evidentemente no les dí…


Ya reconocía el camino, era la entrada del desfile que había visto el día anterior, estaba cerca, no veía el arco de menta pero sabía que estaba cerca. Giro a la izquierda y al fin, un discreto arco de meta con el logo del Sahara Maratón, y aunque la emoción era intensa mis ojos no eran capaces ni de generar lágrimas, los labios secos, los ojos llenos de arena, Conseguido, los 42km más duros de mi vida, nunca había sufrido tanto muscularmente, y aunque supe dominar mi cabeza en los momentos más solitarios y apenas sufrí deshidratación no recuerdo un esfuerzo físico tan duro en esta distancia, cuadro horas y media de sol, arena, dolor pero había merecido la pena…


miércoles, 22 de febrero de 2012

La extraña sensación

Es la enésima vez que hago mi mochila de viaje, pero en esta ocasión me está resultado algo más complicado de lo normal.
Que se puede llevar para pasar una semana en el desierto.???



Quince kilos de equipaje y  la extraña sensación de que parece que me olvido de algo, al fin y al cabo no es tan diferente como el resto de las veces...

Y como siempre el continuo malestar de que una vez más he de subirme a un montón de toneladas de acero y chatarra para cruzar los más de 2000km que separan la capital española de Tinduf...
 
 Por cierto, una de esas curiosidades de Google, al trazar una ruta Madrid Tinduf en el google maps, he visto que en cualquier alternativa no puedo pasar por territorio marroquí, es más, si la ruta es Madrid - Tata (ciudad marroquí muy cercana geográficamente a Tinduf) no hay ningun problema en acceder a través de Marruecos, eso sí, si la ruta la intento hacer Tata - Tinduf, o Madrid - Tinduf, pasando por Tata, no me deja de ninguna manera atravesar la frontera Marroquí hacia Argelia por territorio del Sahara. 
En todas las alternativas la opción es primero salir de Marruecos, curioso no???

No es un fallo del Google maps, el fallo es humano, el único animal del reino, que puede llegar a odiar tanto  a su semejante, de tal manera que es capaz de construir un muro físico de más de 2000 km.

Y aunque aquí en nuestras acomodadas vidas en una "libre" sociedad no veamos a través de la  ventana de nuestra casa un muro físico que nos separe, a veces son más altas y duras de derribar las barreras mentales que no nos deja por momentos ver más allá de donde llega nuestra vista.

Lo que comenzó hace algo menos de un año como un comentario más mientras tomábamos unas cervezas, poco a poco fue convirtiéndose en lo que pueda ser la aventura de nuestras vidas... 

No solemos hablar por hablar, y aunque ha sido un gran esfuerzo físico, mental y económico al fin todo esta ya encaminado a que el viernes durmamos sobre el suelo del sahara occidental.

La diferencia de esta experiencia es que lo importante no va a ser el viaje, ni si quiera la Maraton, o la propia vuelta, si no el recorrido, los meses que han pasado desde que tomamos la decisión de realizar el esfuerzo de al menos intentar participar en esta aventura hasta el día de hoy...

Meses en los que poco a poco nuestra curiosidad sobre el pueblo Saharaui fue en aumento, hasta convertirse en preocupación, y con ello el resto de situaciones similares en el que la libertad de cada individuo es doblegada por causas injustificadas, banderas o simplemente para guardar el equilibrio,  por que alguien tiene que estar abajo para que otros estén arriba.

En mi caso he de reconocer que por momentos todo esto me ha llevado a perder la esperanza, incluso volverme pesimista de que exista alguna solución, sigo sin comprender como para menos de un siglo que vamos a pasar en este "chiringuito" nos empeñamos en hacernos tanto la puñeta unos a otros.

Para mi la Marathón del Sahara comenzó el mismo día que decidimos participar en ella, el recorrer los 42 km de arena será solo un trámite, sabía que este típo de experencias cambia la vida a quien lo vive, lo que no creía esque me la cambiaría antes si quiera de montar en el avión...

Supongo que es normal sentir esa "extraña sensación" de que me falte algo en la maleta cuando vas a visitar a un pueblo que carece de todo, que les puedo aportar yo , cuando ellos ya me han aportado muchísimo más a mi sin ni si quiera conocerles....


domingo, 5 de febrero de 2012

¿¿¿He vuelto???

Cuando la cabeza no corre las piernas tampoco.
Creo que es lo que define al estado en el que a este largo mes de enero con el que he comenzado 2012.
Recordando estos últimos años, siempre por estas fechas tengo el mismo sentimiento de asqueamiento al running, tal vez por la carga de todo el año o que el cuerpo pide un paréntesis, sea como sea, volvió a ocurrir, con la diferencia que esta vez  no eran mis piernas las que se negaban a correr si no mi mente.

Agotado de conversaciones banales sobre minutos km, ritmos, desniveles o posiciones, cansado de marcar mi rutina diaria en base a las carreras o entrenamiento incluso a renunciar a planes por correr.
No recordaba la última vez que me había ido de vacaciones sin ser para correr.
Cuando ves que has conseguido tus metas y cada vez pones el listón más alto, más duro, rozando el masoquismo, sin llegar a comprender bien el fin, el hasta donde, el saber cuando diré, “..se acabó, ya llegué, hasta aquí…”  
Pero es que nunca se termina.
Sin apenas saborear el haber conseguido un reto ya pensar en el siguiente, rodeado de un ambiente que tampoco favorecía la desintoxicación de esta obsesión, mi mente dijo basta…
El Primer paso
Fue alejarme del blog, de las redes sociales, alejarme de todo aquello que había conseguido agotar mi cabeza, ya desde hacia meses. No quería saber nada de minutos, segundos, posiciones, km, entrenamientos… de cómo entre todos (en el que me incluyo), con nuestros egos, obsesiones, a veces inseguridades habíamos comenzado a convertir un hobby en condena, un deporte que conseguía relajarnos, evadirnos de nuestras rutinas, trabajos, crisis, como de repente y sin darme cuenta se había profesionalizado de tal forma, en el que elegimos unas zapatillas u otras por los 50 o 60 gramos arriba o abajo, terminamos una carrera y rapidamente ir a buscar la lista de clasificados, miles de horas al ordenador organizando, analizando, mostrando al mundo nuestros entrenamientos, carreras, rutas, traks, tiempos… ¡PERO EN QUE DIABLOS SE HABÍA CONVERTIDO ESTO!

Que me había perdido esta verano mientras estaba por la montaña?? Pero no, simplemente es que había salido del circulo del que yo era parte de el…

La aparición en mi vida de una persona que no sabía que era el running, que se sorprendía al ver relojes capaces de decir a que velocidad nos movemos o que elegía sus playeros por su bonito color, el darme cuenta que mi mente no era capaz de entender como  una persona no sabía esas cosas, fue lo que hizo que me diera que estaba demasiado dentro de ese circulo…
Hacer montaña, el cine, cocinar, lo que fuera que no implicara correr almenos durante alguna de mis horas libres...

El Segundo paso
Dejé mi Garmin en casa, lo cambíe por mi primer kalenji que solamente da la hora (por cierto increíble los años que dura la pila), a partir de ese momento mis entrenamientos era hacer lo que me diera la gana hasta la hora de cenar.
Durante los primeros días me apetecía de todo menos correr, incluso algún día, vestido con los pantalones cortos y playeros, nada más salir a la calle me daba la vuelta, pues mi cabeza solo pensaba en cuanto faltaba para acabar antes de comenzar…
Con el tiempo el mono empezó a brotar en mis piernas, me plantaba objetivos… ir al punto A hasta el B y volver, nada más, sin importarme el tiempo, ni los km que fueran… Y curiosamente empezó a funcionar.
Al día siguiente volvía a querer ir al punto B, y al siguiente, no tenia ni idea si iba más rápido o más despacio que veces anteriores.
Cada vez que terminaba me sentía menos cansado, con ganas de más…
Seguí alejando el punto A del B, cada vez mis piernas me pedían más, sin darme cuenta estaba volviendo a empezar, como hacía dos años y medio cuando comencé a correr..
Ya no me sentia mal si un  día no podía correr.

El Tercer paso
Volver ha colgarse un dorsal era el paso definitivo, ver si volvería a disfrutar de una carrera de asfalto, del ambiente… El primer paso fue Trevías, donde seguí el consejo de un gran corredor a la hora de atacar las carreras, que me ayudaría a mejorar.
Y así lo hice, terminé la carrera sin grandes resultados pero con magnificas sensaciones, con ganas de hacer otros diez,  volvía a disfrutar corriendo, las malísimas sensaciones de la Maratón de Valencia y   sansilvestre pasaban al olvido, me sentía por buen camino.
Seguí sin usar reloj para los entrenamientos, y sigo sin hacerlo, volviendo a introducir el deporte en general y el correr en  concreto en mi vida.
Tres semanas después volví a ponerme un dorsal, he vuelto a poner en marcha el Garmin, y he disputado una nueva edición (la tercera para mi) de la Pedestre de Ribadesella,
Una entretenida carrera que este año me ha dejado un buen sabor de boca, he sentido de nuevo el poder volver a dar guerra, he conseguido terminar sin tener una sangría de posiciones al final por mi falta de paciencia o por mi agotamiento mental, he vuelta a tener las buenas sensaciones por las que en su día este deporte me enganchó, y como veis, he vuelto a tener ganas de escribir.

No se exactamente que significa todo esto, y volveré a sentirme otra vez dentro del circulo, ni si quiera si quiero volver a el.
Supongo parte de que me sienta con ganas de volver es por los mismos amigos que llenan la cabeza de números, estadísticas y graficas sobre carreras..
Por que quise hacer culpables a los demás cuando realmente el problema estaba en mi…

Supongo que en mi vuelva del Sahara  (dentro de dos semanas madre….) confirmaré si es cierto o no… pero después de este fin de semana creo que puedo decir que..
HE VUELTO

sábado, 31 de diciembre de 2011

Bye Bye

Podría redactar una largaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa entrada de lo que ha sido para mi 2011, un año deportivo de los más sorprendente, en el que pasé de iniciarme en las  carreras de montaña un Domingo de Abril apenas a 20km de mi casa, a recoger la Transapine Run por cuatro paises en el corazón de los Alpes en apenas unos meses.
Barcelona, Donosti, Portugal, Valencia, Alemania, Suiza, Austria, Italia, asfalto, montaña, arena, kilómetros y kilómetros han acumulado mis piernas, llenos de buenos momentos, algunos divertidos otros más duros, pero todos ellos grabados a fuego en mi memoria para toda la vida.

Sin saber muy bien que me esperará este 2012, y tal vez sea mejor no saber, solo me queda desaros que al igual que hago yo...

NUNCA DEJÉIS DE SOÑAR.

Pues nada es imposible si nuestro corazón es grande y nuestra imaginación infinita.









lunes, 19 de diciembre de 2011

Aprendiendo de los grandes

A lo largo de la historia del deportes grandes figuras, han depurado sus técnicas en duras sesiones nocturnas.

Desde Ronaldiño a Ronaldo (el cristiano no el otro), pasando por Mike Tyson, Maradona, o Juanale, por cierto, ahora con el autocompletador de google, si escribís Juanele, por defecto os sale las opciones de Borracho, youtube y Villabona, probarlo, parece facil, pero llegar a que google os relacione directamente con estas tres palabras no es fácil, conlleva muchos años de trabajo...

Bueno al grano, que este fin de semana, intentando emular a estos grandes deportistas, acudí a la carrera de "Los 8 km de Castrillón" tras festejar la noche y parte de la mañana anterior, con los compañeros de curro que un año más sobrevivimos a la crisis, o lo que es lo mismo "La cena de empresa"....

El Domingo al medio día, como Jesucristo, mi cuerpo resucitó, y digo cuerpo porque la mente no se donde la había dejado, y después de realizar un desayuno-comida típico del post-fiesta, miré de reojo los playeros  preparados del día anterior cuando iluso de mí coloqué junto a la camiseta y los pantalones del equipo, para recordarme mi cita deportiva....

Y dije... porqué no... así que sustituí el batido de proteínas y los geles de aminoácidos por una par de pastillas de neurofrén y solicité a Miguel que me llevara en coche hasta Castrillón ya que todavía había posibilidades de dar positivo...

En mi mundo

Por cierto, ¿ Por que son los ocho kilómetros de Castrillón si son ocho y medio?
Supongo que quedaría menos comercial llamarlos "Los ocho kilómetros y medio de Castrillón", pero aún recuerdo el primer año que la corrí lo largo que se me hizo ese medio kilómetro que no contaba con él, aunque este año creo que me hubiera dado igual hacer ocho, diez que quince....

Asi de borroso iba...

Bajo una intensa lluvia y por momentos granizos comencé la carrera, algo más retasado (de posición) de lo que me suelo colocar, pero con mis condiciones poniéndome más adelante, solo estorbaría.

Comencé los primeros metros a ritmo muy moderados para una carrera tan rápida, el estómago no molestaba lo más mínimo, y no sentía ninguna molestia de ningún tipo, poco a poco comencé a subir el ritmo, practicamente la primera mitad de la carrera no hice nada más que adelantar a gente, resultado de haber salido tan atrás, así que una vez pasado el ecuador de la carrera y cumplido el objetivo de llegar al kilómetro cuatro sin vomitar, decidí echar lo que tuviera...

Así que intenté acelerar el ritmo lo que pude que coincidió con el peor momento meteorológico, comenzó a granizar, los pantalones y camiseta totalmente empapados y pegados al cuerpo... pero la verdad que apenas sentía el frio ni los impactos de los granizos, supongo que gracias al entrenamiento de la noche anterior, seguía adelantando a compañeros que sufrían los estragos del viento y el agua, cuando llegue a meta que alegría me dió encontrarme con los pastelitos Martinez, creo que es lo más bonito de la carrera, y el litro de batido de chocolate..mmmmm....

Había sobrevivido, es más, creo que me ha gustado la técnica y debería empezar a practicarla en más ocasiones...

Para completar el fin de semana deportivo volví de espectador al Cross, esta vez en Valliniello, y una vez más muriéndome de envidia de seguir sin ponerme las pilas para empezar de una vez a competir en esta especialidad...

Hoy para terminar he recorrido el paseo del rio Nalón, un entrenamiento de una hora a 6ºC de temperatura en el cual, aprovechando que era domingo y no había nadie vigilando, me he colado a la obra del futuro "Recinto deportivo del Pilar" en Lada, Langreo, donde se está construyendo una pista de atletismo, que la definiría como... "curiosa"

Una pista de tantan de 4 calles, con los extremos en peralte de unos 200m según el garmin o otra recta también de tantan de 100m de longitud, hombre para rodajes largos no es que sirva de mucho, pero para marcarse unas series no están mal.

El recinto dispone también de una pista filandesa que se une con el paseo fluvial del Nalón, claro, la alcaldesa de Langreo se enteró que me iba a vivir a la zona y para darme la bienvenida me ha construido esto... que amable...

lunes, 12 de diciembre de 2011

Covadonga Reload

Cada vez tardo más es actualizar mi blog, no se si será que la Paulaner está acabando con mis pocas neuronas, o directamente que me estoy volviendo muy vago.

Por ello, para alejarme de tan mal vicio cervecero, y a la vista de un largo puente, me junté con mis otros dos parroquianos paulaneros para realizar, el que parece que se está convierto en anual, camino Garrapieullu.

El que no lo conozca, es la ruta a pie de Gijón a Covadonga, unos 75km más o menos de carretera y monte.

Y no es que ninguno de los tres seamos muy devotos, pero es una caminata muy sencilla de organizar, dificil de perderse (que no imposible), y que como ya dije, tras haberla realizado en primavera del 2010, ya se nos estaba acabando el año y había que hacer la que oficialmente se está convierto en nuestro retiro espiritual anual, en el que a lo largo de los kilómetros nos planteamos dudas y debates como, quienes somos, hacia donde vamos, que parte de nuestra vida ha fallado para haber llegado a estar tan locos... lo tipico vamos....

Así que mochila al hombro, a las ocho de la mañana del Martes comenzamos nuestro segundo "Camin Couvadonga".

La primera parte, no sabemos si por llevar un mejor ritmo, o que al conocer el camino no nos perdimos tantas veces, a la hora de comer ya habíamos adelantado muchísimo tiempo respecto al año anterior, además no podíamos dormirnos en los laureles, ya que con tan pocas horas de sol corríamos el peligro de que nos cayera la noche...


Durante esta etapa aprendimos muchas cosas sobre la fauna, como lo que le gusta los frutos secos a los caballos enanos, la lengua tan áspera que tiene los burros, y que no hay nada para ganarte la confianza de un perro como darle un trocito de pincho de lomo con mayonesa....




Ya cerca de Soto de Dueñas nos calló la noche, además justo en un giro algo mal indicado en el camino, perdimos algo de tiempo intentado buscar las señales con la única luz de nuestros frontales, añadiendo que estábamos en mitad de una estación de FEVE abandonada y oíamos ladridos de perros poco amigables a nuestro alrededor, menos mal que Rubén le dio por coger una piedra, no se si era por si nos atacaba jugar con el a tirársela para que la buscara, o dársela de comer para que rompiera los dientes y así no dolieran tanto los mordiscos que nos dieran, no lo se...

Ante la tensa situación, decidimos recorrer el kilómetro que nos quedaba hasta el desvio Llames de Parres por carretera, donde ya recuperamos el "Camino de la Reina" que practicamente nos llevó hasta el Albergue de la Pesa, que nos recibieron con la chimenea puesta y una cena calentita, aunque enseguida nos quedamos frio cuando nos pasó la cuenta el hombre el Albergue, hijo de la famosa Carmen conocida por todos los peregrinos garrapiellus, la friolera de 39€.......... según nos dijo, que había subido un "poco" desde nuestra última visita, 39 euros por dormir en una habitación común con otras 20 camas, unas duchas de vestuario de gimnasio y bueno, cena y desayuno que eso si que no se puede decir nada malo, pero vamos, no recuerdo exactamente cuanto costó hace un año, pero os aseguro que mucho más que el IPC.

Tras el copioso desayuno, nos aventuramos a nuestra segunda etapa, yo tenía los dedos meñiques algo machacados por una mala elección con el calzado, los típicos playeros que no pones para correr  y ya no sabes para que usarlos, pues bueno, para caminar tampoco....

La ruta continuó entre canción y canción para intentar recuperar el ánimo del "sablazo" del albergue, y casi sin darnos cuenta llegamos a Cangas de Onis, donde con mucha repusimos fuerzas con un segundo desayuno, y algo de avituallamiento indispensable para el resto de la ruta.



Los útlimos kilómetros de Cangas a Covadonga por la ruta del Garrapiellu son para mi los más feos, acabar la ruta con diez kiómetros de asfalto casi todo el rato por el arcén, como que deja algo de mal sabor de boca.

Una vez en la fuente, tuvimos que tomar una decisión, estabamos en Covadonga, eran las dos de la tarde, y queriamos subir a los lagos por el monte.
Nuestro plan inicial el Lunes era dejar el coche en los lagos, para hacer el segundo día la ruta de Llames a los Lagos, pero la mafia que controla la carretera no nos dejo subir, y eso que no había ni un puñetero  turista, con lo que nos obligaron a dejar el coche en Covadonga, y nos negábamos a subir hasta los lagos y tener que pagar a los mafiosos los siete euros del Alsa para bajar, no por el dinero si no por  principios.

Con lo que nos obligadon a subir a los lagos y bajar, y contando que eran las dos de la tarde, estábamos cansados, iba a ser una caminata sin parar y sin disfrutar, acabando de noche, por mitad del monte con los frontales.

Así que tomamos la decisión de tomarnos el día libre y subir el miércoles temprano, que bueno de una mala, alargábamos la marcha un día...

Debido a las lluvias de los días anteriores muchas partes del camino estaba muy embarrado, incluso alguno pasó alguna "dificultad" por decirlo de alguna manera, además de la cámara de vídeo de Jorge que se dio un baño en la Vega de Comeya.

Con todos los inconvenientes  llegamos, y aunque la caminata nos tuvo algún tiempo alejado de nuestro delicioso vicio, una vez conseguida la meta, no se nos ocurrió mejor forma de celebrar nuestra victoria...



Antes de llegar al coche se nos hizo de noche, aunque con una casi luna llena nos iluminó la bajada del Bosque hacia Covadonga, es extraña la sensación de apenas ver donde pones los pies en un terreno de este tipo, aunque le da cierto toque de peligro que me gustó.

No se si este viaje habrá servido de algo, si realmente habremos llegado a alguna conclusión de que si vamos por el buen camino o simplemente andamos sin dirección, pero me conformaría con que en  2012 volviéramos a estar los 3 juntos camino de Covadonga cantando, dando de comer a los animales que nos encontremos y debatiendo de lo bueno que sería el mundo si lo dirigiéramos nosotros...
 
Mayo 2010


Diciembre 2011


lunes, 28 de noviembre de 2011

Run&Drive

A lo largo de este 2011 he contado prácticamente todas mis experiencias deportivas, afortunadamente la mayoría con buen resultado, por ello de la misma manera me veo obligado a redactar el que ha sido este desastroso fin de semana, eso si, como siempre con buen humor, pues el día que pierda eso dejaré de correr, que para estas de "mala leche" tengo ya muchas horas al día...

Aunque resulte extraño, este fin de semana comenzó ya en Marzo de este mismo año, cuando tras completar la maratón de Barcelona, carrera que comencé y acabé disfrutando y divirtiéndome, decidí junto a mis ya habituales compañero de maratones Miguel y Rubén, inscribirnos a la Maratón de Valencia para repetir un fin de semana tan memorable...

Tras Barcelona, mis expectativas deportivas comenzaron a cambiar, la montaña, el fondo, el asfalto cada vez lo pisaba menos... Y llegado el mes de Noviembre, casi ni me acordaba de la dichosa maraton...

Incluso por momentos nos planteamos Ruben y yo el no ir, pero estando inscritos era como "rajarse" y no somos de esos...

Además no conocía Valencia y podía aprovechar para conocer la ciudad y ver a amigos alargando el fin de semana el Lunes y el Martes...

Así que aunque no tuviéramos mucha motivación para disputar la marathon, si para pasar un fin de semana de los nuestros, risas, cervezas y deporte..... que mas se puede pedir........

Sin embargo poco a poco las cosas comenzaron a torcerse...

La idea de pasar el Lunes en Valencia desaparecía cuando me enteré que mi compañero de aventuras no había pedido los días en la empresa, lo que nos obliga a que cuando terminara de correr y montarnos de nuevo en el coche para volver a Asturias, lo que suponía 20 horas de coche para pasar 30 en Valencia...

Cuando comienzas un viaje pensando ya en la vuelta, las cosas no suelen acabar bien...

Tras reunirnos toda la expedición en Madrid, descansamos y repusimos fuerzas para tras desayunar el sábado partir hacia donde nos esperaba nuestro reto...  La 32º Marathon de Valencia

Aunque Rubén y yo llegamos pronto, tuvimos que esperar dos horas a por Miguel, que aun no nos explicamos por que, acabó en el puerto de Sagunto, viendo ahora el plano en el Google no soy capaz de entender como acabó ahi, es como ir a Gijón y acabar en Avilés...

Ya todos en Valencia visitamos la Feria del corredor.



En la  ciudad de las artes y la ciencia, sobre la piscina central del complejo, 192 m de una pasarela flotante formaba la más espectacular llegada a meta que había visto en ninguna carrera.


Como siempre, lo que más me gusta de las ferias, llenar mi bolsa con propaganda de otras carreras, y no se si por casualidad o no, siempre acabo haciendo alguna de las carreras que veo anunciadas...

Cuando llegué al apartamento, me dí cuenta que mi movil definitivamente había muerto, tal vez haya sido motivo de que unos días antes lo atropellé con la bicicleta, o el sol valenciano que le sento mal, no lo tengo claro, pero estaba incomunicado, y me fastidió bastante no poder ver a un amigo de Valencia al no poder ponerme en contacto con el.....

Poco más pude disfrutar de Valencia, el domingo había que madrugar.

Por la mañana llegamos en a penas unos minutos al guardarropas de la Maratón desde el apartamento, nunca había dormido tan cerca de la salida de una carrera.
La organización en la salida era excelente, en cada cajón solo podían entrar los dorsales correspondientes, la salida era ancha, y los participantes en la carrera de 10km iban pararelo a la maraton pero en ningun momento por el mismo circuito, era impresionante en cruces ver como dos carreras diferentes se juntaban en una misma calle, eso sí cada uno por un lado de la mediana de la calle..

Nada más dar el comienzo de la carrera, hubo un pequeño incidente, un hombre que adelantaba de forma indebida tiró al suelo a otro corredor y ni si quiera se paró a ayudar, fue enseguida increpado por el resto de corredores, yo sigo sin comprender su actitud pues no conozco carrera tan facil de adelantar como esta que a partir del km 1 corríamos por carreteras de cuatro carriles, supongo que las ansias, la tensión y los nervios a veces actuamos inconscientemente... 

Los primeros kilómetros me encontraba normal, ni bien ni mal, ni demasiadas buenas sensaciones, pero las suficientes para afrontar la prueba, intenté ir con la liebre de tres horas, pero los primeros kilómetros nos lanzó a ritmos muy altos, luego aflojo, y me vi delante de ella aunque estaba cómodo ya que tenía mucho aire por delante....



Continuaron los kilómetros, intenté regular las fuerzas con los geles de glucosa, pasé la media maratón, iba a buen ritmo, llegué a la larga recta de los veinti tantos kilómetros..
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Exceptuando el último kilometro hay que reconocer que el circuito no era muy bonito que se diga, pero la calle que recorrián los kilómetros 25 hasta el 30, eran realmente aburridos y muy solitarios, si prácticamente no había publico en la carrera, por esa zona muchisimo menos aún..

Moralmente empecé a desmotivarme, además una intensa molestia había comenzado en la rodilla derecha, tome más geles de glucosa, y lo unico que conseguí es que me dieran sed...

Ahora los dolores tambien comenzaban en los gemelos, quedamos más de diez kilómetros y así no aguantaba, tuve que parara a quitarme las medias, creo que estaban dando mas problemas que soluciones, ví como el grupo de 3 horas se alejaba delante de mi, no pude continuar a ese ritmo, los dolores eran demasiado intensos, no merecía la pena, el problema es que aunque fuera más lento seguia doliendo.

No eran los tipicos dolores de otras maratones por el cansacio, o calambres, había sido mas repentino, tal vez micro-roturas de fibra, y añadido a la sed producida por los geles y la propia desmotivación de la carrera de verme en esas largas rectas sin publico, sin compañeros.... por un momento se me paso por la cabeza algo que jamás me había planteado en una carrera así, abandonar...

Miraba hacia atrás constantemente en busqueda de Miguel, almenos el ir con un compañero, aunque no aliviara mi dolor si la motivación.

A unos siete kilómetros de meta le divise, anadé hasta ponerme a su lado, iba mal, los geles le habían revuelto el estomago, eramos dos cadaveres, pero nos conociamos lo suficiente como para saber que ibamos a acabar la carrera fuera como fuera...



Me sentía  más derrotado que en mi primera marathon en Donosti, esto no se parecía a aquella vez en Barcelona, que corrimos cuatro amigos, divirtiéndonos, acabando sufriendo pero no de esta manera... No me lo estaba pasando bien...

Poco antes de la meta, cogimos una bandera de Asturias que nos acompañó hasta la meta, tal vez fue lo mejor del fin de semana, el último kilómetro, con muchisimos espectadores, algunos de ellos al grito de "Puxa Asturias" cuando nos veían, incluso un grupo de chavales nos pusieron la piel de gallina cuando a nuestro paso con la bandera nos cantaron el Asturias Patria querida...



Por fin, había cruzado la meta, y aunque el tiempo no se puede considerar malo, me daba igual, la decepción no se trataba de hacer una buena o mala marca, si no el como... Estaba destrozado (y según escribo esto 48 horas después también). Nunca había sufrido dolores tan intensos en una carrera...

Con todos los proyectos que me esperan en 2012 no me puedo permitir acabar de esta manera una marathon. Y aunque está claro que el fin de semana no era propicio no es escusa....

Cuando volvía de la carrera hacia el apartamento, bastante bajo de moral, me crucé con corredores que iban ya en tiempos de 5 horas, recorrí parte de los tres últimos kilómetros viendolos pasar, la mayoría era gente con muchas molestias, alguno cojo, personas mayores, otros no tanto, mujeres... todos sufriendo muchisimo, aunque estuvieran en tiempos de cinco horas, cada paso que daban les estaba costando tanto o más que a el atleta que gano.

Además añadiendo la presión de ya no ver nadie de espectador, los coches alrededor ya nerviosos por que pasaran y poder abrir el trafico, la ambulancia detras de ellos....

Nos quedamos a animarlos a todos hasta que pasó el último, incluso di mi agua y powerade a dos corredores que lo necesitaba, que por cierto, un apunte para la organización, los 7000 inscritos tenemos el mismo derecho a agua e isotonico como el primero, y parte de la carrera en los avituallamientos se quedaron sin isotonico incluso a un amigo que pidió una segunda botella de agua no se la dieron cuando a mi me daban una dos o las que quisiera, me parece muy injusto.

Cada vez tengo más claro que en estas carreras los verdaderos ganadores son ellos, no solo sufren por las horas de más corriendo si no por todos los aspectos que ello acarrean como ya he dicho..

Tras verlos he pensado lo gilipollas que he sido en quejarme de haber acabado la marathon dolorido, estoy seguro que muchos de esas personas hubieran dado lo que fuera en esos momentos por haber tenido mis dolores y no los suyos...

Lo que no había conseguido emocionarme la maratón al cruzar la meta, lo había echo aquellos corredores dejándose cada pizca de aliento por terminar el que tal vez es el reto más duro de sus vidas, yo simplemente había tenido un mal día...

Tras ducharnos y comer, a las cuatro de la tarde comenzó nuestra segunda maraton del día, un largo viaje de carretera hasta casa, culminando el grandioso fin de semana con una receta de la Guardia Civil ya en territorio Asturiano...

Independientemente de mis traspies, he de reconocer que de las tres maratones que he corrido en asfalto, esta la pongo en el 3º Lugar, por el escaso público, eso si el que había como siempre muy bueno... y por el circuito para mi pesado y aburrido..... En los avituallamientos no había ningún tipo de sólido, no vi puestos de vaselina, además el isotonico se acabó para los corredores mas retrasados..

Lo mejor de la Maratón la entrada a meta a mil años luz de Donosti y Barcelona, y la organización en la salida con el tema de los cajones...

De las tres que he corrido creo que es la que menos ganas tengo de repetir... Aunque cada vez que digo cosas de estas luego acabo haciendo todo lo contrario..

Ahora tiempo de reposo y recomenzar... analizar que ha pasado, e intentar no volver a terminar una prueba de esta forma, si me pasa esto en mitad del Sahara ya me veo buscando un camello para que me lleve hasta meta......


martes, 22 de noviembre de 2011

Ironman en el Sahara

Tan solo uno días para comenzar un nuevo reto deportivo, Marathón de Valencia...

Por cierto siempre tengo la misma duda, marathon o maraton... bueno que más da si la h no vale para nada, por eso casi nunca la uso...

Con h o sin h el domingo me esperan 42km, y aunque este año ya he tenido unas cuantas, sobre asfalto será la 3º.

Y es por eso ha sido lo primero que me ha pasado factura, el cambio de terreno, ya que acostumbrado a correr estas distancias con mochila, me he dado cuenta que en Valencia no la usaré con lo que sigo sin saber donde voy a llevar los geles de glucosa, en total unos 4 que no caben en el diminuto bolso de mi pantalón...

Así que tras no haber encontrado en un par de tiendas de deporte una solución, 3B (Buena bonita y barata), he comenzado las manualidades con  gomas elásticas, cinturones de mochilas, cordones de playeros ....
 buff esto de ser pobre tiene sus desventajas...

Mientras sigo con mis labores, el cronómetro continúa restado días para la gran cita del 2012, el Sahara Marathón...

Y afortunadamente las buenas noticias continúan, la primera el haber confirmado una tercera participación Asturiana, la del Atleta Miguel Ortiz de Guinea, también conocido como Ironman.



Tras ver la publicación de   La Voz de Asturias se puso en contacto con nosotros para informarse sobre la carrera, aunque ya tenía totalmente decidido su participación.

Miguel acumula más de 60 maratones en sus piernas, y el paso del tiempo no le ha impedido seguir compitiendo en todos los terrenos y distancias engordando su ya gran curriculum deportivo.

Tras hablar con él, la primera sensación ha sido de un hombre con una muchísima energía, que aunque ya prácticamente ha corrido de todo, asume este proyecto con la misma ilusión de su primer maratón. Contagiando ese espíritu a quienes le rodean...

El que Guinea se sume a esta aventura me  añade más motivación si cabe ya que tendré la oportunidad de compartir grandes momentos en el Sahara con una persona que comparte una filosofía de la vida muy cercana a la mía, no le asusta ningún reto, ni le preocupa la edad, la distancia o la dificultad, la única barrera es la que nos pone nuestra mente....
 
Aparte  estoy seguro que con su experiencia como fondista que tiene mucho que contar y yo que aprender...

No hace grande a una hombre el hacer grandes cosas, si no el que con pequeños gestos es capaz de cambiar el mundo.... 

Una de esas personas es Jordi Maldonado, quién ha decidido participar en el Proyecto Sahara a través de Corredores Solidarios con  su reto de acabar la marathon de Valencia en menos de cuatro horas (su primera marathon), y el dinero recaudado será destinado para el proyecto Lápices por el Sahara, tenéis toda la información en esta página.

miércoles, 16 de noviembre de 2011

Cada vez menos horas de sueño...

Esta semana la prensa local y regional ha publicado la noticia de nuestro próxima viaje en febrero para participar en la Sahara Marathón.






No tenemos claro si estas publicaciones conseguirán el objetivo que nos hemos propuesto de promover y divulgar la Sahara Marathon, pero al menos lo intentamos, pues desde que tomamos la decisión de tomar parte de este gran proyecto nos ha absorbido nuestro tiempo por completo y motivado a seguir informándonos más en profundidad del problema que existe en el Sahara Occidental.

Hemos intentado enfocar las noticias de la forma menos deportiva posible, pues cuanto más conocemos el proyecto, más nos estamos dando cuenta que en esta ocasión el correr va a ser lo de menos, pero para que los medios de comunicación te hagan caso siempre es más fácil que te responda la sección de deporte que cualquier otra...

Así que agradezco personalmente a Jorge Junquera de la Nueva España y a Pelayo de la Voz de Asturias que se interesaran por el tema y lo haya enfocado de una marera excelente. 

Además la noticia ha tenido cierta repercusión entre las webs y blogs sobre la temática del Sahara Occidental quienes han echo eco de las publicaciones....

Investigando por la red, he descubierto que la durante la edición del año pasado  del Sahara -Marathón se dio cita la prueba ciclista Sahara Bike Race,

De momento no hay noticias de que  este año vaya a realizarse, pero consiste en una carrera en bicicleta recorriendo el camino paralelo al vergonzoso muro construido ilegalmente por marruecos, el segundo más grande del mundo despues de la muralla China, que separa al pueblo saharaui sito en los territorios del Sahara controlados por marruecos de los terrenos liberados del Sahara y los campamentos de refugiados en Argelia, incumpliendo la Declaración de los derechos Humanos. Miles de familias separadas, aisladas, la cárcel más grande del mundo...
 




Y para seguir quitándome horas de sueño, se me ha planteado un nuevo proyecto, la organización Deportistas Solidarios, promueve que atletas propongan retos y que la gente done pequeñas aportaciones económicas por ese reto utilizando su plataforma de internet para dicha tarea.

Ahora solo me queda buscar el Reto que realizar para colaborar con el Proyecto Sahara, se admiten sugerencias....