QUIEN NO CORRE VUELA

Reflexiones y paranoias de un Loco que no sabe de que huye pero prefiere correr que estarse quieto mientras ve la vida pasar

martes, 25 de octubre de 2011

Goretex Experience IMS


Desde la época que estudiaba no recuerdo haber pasado tantas horas sentado en tan poco tiempo.

En 4 días, 1600km de coche a través de cuatro países, dos viajes de avión de más de dos horas cada uno, un par de horas de autobús, unas cinco horas de conferencias, además de que en 36 horas he dormido 4, pero volvería a repetirlo el fin de semana que viene solo por revivir la experiencia.

El viernes a las cuatro de la tarde comenzó mi tercer viaje este año a los Alpes, no está mal teniendo en cuenta que en Enero no sabía ni localizarlos en el mapa....

El primer cambio en esta ocasión, aparte de una nueva compañía de viaje a parte de Jorge, Marta, fue el cambio de compañía aerea.

En las anteriores ocasiones que visitamos la capital Baviera, nos desplazamos a bordo aviones de la compañía alemana Lufthansa, pero por problemas de horarios en esta ocasión la elegida fue Iberia, compañía española bien conocida por todos.
Entre las pequeñas diferencias, la primera el no darte ni una miserable botella de agua de forma gratuita (La alemana en todos los vuelos da comidas y Bebidas de forma gratuita incluida Cerveza siendo el vuelo al mismo precio), la diferencia que más me llamo la atención es el hilo musical que utiliza la compañía española para las maniobras de despegue y aterrizaje..

Y vamos a ver... para una persona como yo, que se puede decir, que no le agrada mucho los transportes aéreos y lo que menos, el momento de aterrizar y despegar... Pues el echo de que durante esos instantes de tensión la compañía piense que el poner música relajante ayuda.... pues siento llevarle lo contrario pero no..

La explicación es bien sencilla, si esas maniobras no resultan peligrosas no existiría la necesidad de tranquilizarnos a los que vamos a bordo...

Es decir, que si Iberia intenta tranquilar a sus usuarios durante esos instantes de despegue y aterrizaje, eso quiere decir que algo pasa... que hay motivos para no estar tranquilo... al menos mi cabeza era lo que me decía...

Con música o sin ella llegamos a Munich, tres asturianos y un conquense con el que también habíamos coincidido en la primera Goretex experience.



Lo primero recoger nuestro Corsa de Alquiler para recorrer los tres paises que nos separaban de nuestro destino, Brixen. Y como ibamos sobrado de tiempo (irónico), decidimos hacer la mitad del recorrido por carreteras nacionales para evitar un inexistente peaje en Austria, ya pediremos explicaciones a Google maps.....

Con unas cuantas paradas y media hora de retraso llegamos a Brixen, en donde todo el grupo nos reunimos para la presentación inicial del Meeting.


Más de la mitad de los participantes ya eran viejos conocidos del Dolomites Camp de los Dolomitas, tras una breve presentación nos fuimos a prepararnos al Hotel...


Según cálculos cada habitación media unos 40 m cuadrados, con bañaera hidromasaje,  nunca había estado en una habitación de tal nivel, cada uno en su cuarto individual, como nos cuidan los de Goretex...


La primera actividad fue una visita guiada por Brixen... y bueno... también lo podrían haberse llamado dar una vuelta a la manzana porque básicamente fue eso, pero lo importante era que todo el grupo estábamos juntos, un popurrí de nacionalidades con una misma afición.

A continuación visita al IMS donde asistimos a la charlas con los montañeros Chris Sharman y Stefan Glowacz con un cena típica entre ambas acompañado de un buen vino blanco del SurdTirol.

No voy a mentir, el día se hizo muy largo, tantas horas sentado en el coche y en el avión, lo que menos me apetecía era estar varias horas de nuevo sentado en un auditorio... pero bueno, estaba claro que el día interesante iba a ser el domingo....

Y así fue, a las siete de la mañana comenzaba el domingo con un buen buffet de desayuno al cual nos acompañó Edurne Pasaban que compartía el mismo hotel que nuestro grupo.

Los 22 participantes del GoreTex experience ibamos a dividirnos en dos grupos, uno haría una ruta alpina con Edurne y el otro con Stefan, aunque en un principio a mi me habia tocado el grupo de Stefan, unos compañeros Rusos me pidieron cambiar y bueno, ya que por muy bueno que fuera Stefan no tenia ni idea de quien era, al final la ruta la hice con la famosa alpinista española.

Así que con un frio que pelaba, nos montamos en el autobús que nos llevó al principio de la ruta.



Comenzamos con una altitud de 2050m, y teniendo en cuenta que la cumbre no llegaba a 2400m, no se esperaba una gran caminata..

La zona se encontraba por momentos con bastante nieve pero el camino no resultó en ningún momento complicado.


Tras 40 minutos de paseo, hicimos una pequeña parada en un refugio de montaña ( ellos lo llaman refugio para mi es un hotel) para tomar algo caliente, si habéis leído bien, cuarenta minutos...

Aprovechamos la parada para comenzar a interrogar a Edurne sobre todo aquello que nos rondó por la cabeza, aunque creo que de lo que menos hablamos fue de la montaña, es más, por momentos era ella quien se interesaba por lo que hacíamos nosotros... que raro no?

Cuando te encuentras en una situación así tan cercana con alguien famoso, es una extraña sensación, para nosotros es como si ya la conociéramos, supongo que por su repercusión en los medios, llegamos a hacernos con la imagen de esa persona hasta creer incluso que la conocemos en persona...





Cuando repusimos las fuerzas perdidas (irónico), continuamos la ascensión para hacer cima, coronamos en aproximadamente hora y media de caminata desde donde nos dejó el autobús...


Tras una larga sesión de fotos, volvimos al refugio a hacer la actividad más importante donde las haya en la montaña, comer y beber...





Tras la salida montañera volvimos a Brixen donde disfrutamos de una tarde libre para conocer la zona hasta la hora de cenar.





Allí nos juntamos toda la expedición, los 22 ganadores del concurso, los organizadores de GoreTex, Edurne y Stefan donde continuamos con las experiencias, al menos para mi, la primera fue probar las Ostras... Bueno o al menos "La ostra" que fue una. Cuanta cosa fina para un paladar tan poco delicado como el mio....

La grata sorpresa nos la dio nuestros compañeros Rusos que nos regalaron a todos los participantes un bonito detalle personalizado, una chapa (estilo militar), grabada con nuestros nombres y la bonita frase "From Russia with Love..."



Tras la cena, Edurne despidió el Meeting con su charla "De los Pirineos al Himalaya", un viaje por el tiempo desde los comienzos de Edurne en el Alpinismo hasta la conclusión de su proyecto 14 x 8.000.
Por momentos muy emotivos, ya que no solo se limito a hablar de sus expediciones, si no de sus situaciones personales en cada momento que le llegó a tomar la decisiones que la llevaron a ser la Alpinista femenina más grande la historia.

Así se cerraba las actividades oficial del Goretex Experience, con lo que continuamos con las extraoficiales, en el único bar que había abierto a esas horas en Brixen donde nos tomamos la última cerveza con nuestros amigos Rusos y Austriacos de la Transalpine-run.

El Lunes teníamos toda la mañana para levantarnos, pero Diego, Marta y yo decidimos sacrificar unas horas de sueño y conocer Brixen de la mejor forma posible, Corriendo.
Enseguida encontramos la ruta del colesterol del pueblo, una senda alrededor de un rio con un color azul intenso casi gris...

Tras una hora de ejercicio volvimos al Hotel para emprender la marcha hacia el Aeropuerto, y como nuestro vuelo despegaba a última hora del día, tras una larga asamblea, por consenso se decidió pasar el día en Innsbruck, ciudad sede de las futuras olimpiadas de invierno de 2012, y viendo sus paisajes, es fácil entender porqué....




Poco a poco pasaron las horas, y el momento de la despedida llegó, sin embargo algo nos decía que no iba a ser la última vez que nos ibamos a ver, ojalá fuera cierto...

Lo peor del fin de semana llegó nada más montarse en el avión, ya con retraso desde Munich y el tráfico de Barajas hizo que tomáramos la carretera dirección Asturias una hora más tarde de lo previsto, así que con una buena ingesta de cafeína me tocó conducir toda la madrugada, aún a estas horas apenas he dormido pero volvería a repetirlo este mismo fin de semana si tuviera la oportunidad.....

jueves, 20 de octubre de 2011

Nos vamos

Maleta preparada, el sábado volvemos a los Alpes.


Varios compañeros de aventuran ya se encuentran en Brixen y nos han advertido que hace muchooooooooooooo frio, asi que a ultima hora he tenido que incluir en la maleta un par de camisetas termicas incluso las polainas para la ruta del domingo con Edurne Pasaban....

Como siempre en estos viajes toda las novedades las subiré a través del Twitter...

martes, 18 de octubre de 2011

Esto se acaba

Ha debido de agotarme bastante esto de subir al Pienzu Corriendo, pues me ha costado ponerme a escribir la crónica de dicha carrera, será que en esta recta final de 2011 ya falta energía, pero motivación me sobra...

Toco sábado madrugador, aunque cuando es para un evento de este tipo merece la pena.

Tal vez pudo ser la vez que mas he tardado en recorrer la distancia que separa Gijón de Arriondas en coche, una intensa niebla y el piloto que se paso de prudente me daba ganas por momentos de ir andando por el arcén para ahorra tiempo, pero de todas formas conseguimos llegar a tiempo para recoger nuestro dorsal.

En esta ocasión no tenía ni idea del recorrido de la prueba, había subido varias veces al Pienzu pero en todas las ocasiones desde el mirador del Fito, con lo que prácticamente todo el recorrido desde Arriondas era nuevo para mí, aunque viendo el perfil de la prueba parecía que mucho misterio no habia... Subir y bajar por el mismo sitio...

Parte de lo que hacía especial esta carrera, es que tras el cambio de fecha, hacía que fuera la última de la temporada, y para mi la última de mi primera temporada en carreras de montaña.

Seis meses han pasado desde aquella primera vez que me colgué un dorsal para competir fuera del asfalto, concretamente en la carrera del Asturcón, en Llanera, 
Quién me iba a decir hace medio año, aquel día cuando coronaba la subida del Naranco, todas las experiencias que iba a vivir en los siguientes meses... 
He vuelvo a leer la crónica que escribí en aquella ocasión, aquella primera cuesta que me encontré y me vi andando por primera vez en una carrera ya que mis piernas no me permitían ir más rápido.
Mi primera caída al barro, el dolor de cuádriceps, el parar en los avituallamientos, mi primera espicha de carrera de montaña... Fue amor a primera vista...
Unos pocos meses despues a los Dolomitas, y de ahí a la Transalpine, la vida puede ser realmente sorprendente...

Bueno tras este pequeño flashback volvamos al Pienzu...

Los primeros kilómetros eran de asfalto, y para que mentir, estaba super cómodo rodando a ritmos por debajo de cuatro, sabía que eran poco y podía recortar un minuto o más a los que luego me adelantarían subiendo.
Las primeras rámpas muy llevaderos, terreno ancho para adelantar, no muy técnico, algo sombrio y con niebla pero no duraría mucho...

Como me suponía perdí alguna posición, hasta el primer avitullamiento donde encontré un grupo de compañeros que seguían un buen ritmo e intente continuar con ellos, entre ellos Seve e  Ivan Torre.

Llegamos muy juntos hasta el segundo avitullamiento, justo antes del la verdadera "gracía" de la carrera, conorar el picu hasta la cruz.
La primera parte un camino empedrado que ya conocía de hacer el recorrido desde el mirador del Fitu, tras ello una dura rámpa de las que casi dan ganas de subir a cuatro patas.


Cuando comencé su ascenso los corredores de cabeza aparecieron a mi lado bajando como verdaderos kamikaze, más tarde me enteré que se estaban jugando no solo la carrera si no la copa Asturias de Carreras de montaña.

Como pude, ya digo que casi arrastrándome llegué a la cima, la vista era espectacular, la niebla se había quedado en el Valle y el cielo arriba estaba totalmente despejado, lo peor que la temperatura había aumentado, el tipico calor de Octubre jejej..

Apenas tome dos segundos un pequeño aliento y comencé el descenso, prácticamente hasta meta era bajando, siendo la parte más rápida la primera, que a su vez era donde me cruzaba con el resto de compañeros que aun ascendía.
Me alegré mucho al ver a Rubén tan cerca, está claro que los entrenamientos dan su fruto....

La bajada del camino empedrado hasta el avituallamiento es el claro ejemplo de que la competición te da un punto que es imposible tenerlo entrenando, pues por esa rampa había bajado varias veces pero jamás a la velocidad que lo hice el sábado, el tener referencia delante mía y la propia competición hacía olvidarme de que en cualquier momento me podía dejar un tobillo por el camino..

Tras reponer fuerza en el avituallamiento continué el camino, detrás de Seve quien me abría camino en las zonas más técnicas, y me sentí tan cómodo que continuamos juntos hasta la meta.

A la vuelta del asfalto pudimos ver como el cambio de terreno hacía estragos en muchos corredores, en mi caso, creo que la elección de los playeros fue básica, pues aunque en zonas de barros echo de menos algo de taco en la suela, cuando el terreno es duro, o incluso en asfalto, la buena amortización da un respiro a mis gemelos y cuádriceps.



Cruzamos la meta en 2 horas 19 minutos, y con muy buena sensación, tranquilamente hubiera recorrido algún kilómetro más...

Ha sido un gran cierre de temporada montañera. Y para finalizarla mejor, este fin de semana regreso a los Alpes, tal vez donde empecé a perder la perspectiva de lo que es duro o no..........

jueves, 13 de octubre de 2011

Afortunado en el juego....

Definitivamente 2011  está siendo año para recordar...

No se que porcentaje de probabilidades hay para ir ganar veces en un año un viajar gratis a los Alpes, pero ha ocurrido.

El Sábado 22 de Octubre asistiré junto a otros 19 afortunados de toda europa (cinco asturianos), al IMS, usease el International Mountain Summit, que viene a ser una especie de feria de montañeros.


El evento se dará lugar en Brixen, un pueblecito alpino italiano a los pies de los Dolomitas.



Durante los dos días que estemos en el  meeting nos alojaremos en un bonito hotel de cuatro estrellas (a cuenta de GoreTex), y compartiremos actividades con los famosos montañeros Stefan Glowacz y Edurne Pasaban

Entre las actividades que vamos a realizar, a parte de las charlas (no todo iba a ser perfecto), tenemos una salida de Trekking con Edurne y Stefan, probaremos el Slakline, que si no sabeis lo que es os recomiendo que veías este video, yo ya lo vi en Munich el mes pasado y tenia pinta de muy divertido....






Lo mejor de todo va a ser el reencuentro con todos los chic@s españoles con los que compartí la experiencia del Goretex Camp en los Dolomitas este verano. 


Así que ya con el billete de avión en mi poder, no hay marcha atrás, la semana que viene vuelta a los Alpes.

domingo, 9 de octubre de 2011

Aquí empezó todo.

Intento que cada minuto de mi vida sea digno de recordar, y si alguno me olvido que al menos sea por haber vivido uno mejor, de eso se trata la vida no? Al menos intento que la mía lo sea, y este fin de semana lo tardaré en olvidar.

He vivido varias primeras experiencias, para empezar mi primera pernoctacion en mi casa, tras unos cuantos años de obras, y muchas horas de trabajo, el 99% del merito de mis padres, al fin puedo cambiar la palabra casa por hogar.

Así que según sonó el despertador, disfrute el lujo de darme un paseo mañanero hasta Sama para reunirme con el resto de compañeros para correr la Cuarta edición de la Media Maratón de Langreo.

Tercer año consecutivo, lo que la hace la que más veces he disputado, donde tenía mi mejor tiempo, y también donde corrí por primera vez esa distancia

Para mi una carrera talismán, y ahora puedo añadir que corro en casa, es más, competí como corredor local.
Este año la salida de adelantaba unos metros debido a un cambio de recorrido por el corte en el paseo del Nalón debido a las obras de los Talleres del Conde, con lo que casi dos kilómetros del circuito eran distintos a los de los anteriores años, y personalmente me ha gustado más este circuito, ya que el paso por el paseo suele ser bastante solitario.

Hoy el primer susto ya al empezar, cuando miré la recta de salida y darme cuenta que prácticamente todo el mundo estaba ya en la linea de salida y yo aun danzando por ahí.

Así que con el morro que me corresponde, me metí a calzador entre las primeras filas.

Tras un minuto de silencio en recuerdo de Beiro, comenzó la carrera.
Ahí lo tenía, tras dos meses volvía de nuevo una de mis distancias favoritas, pero con la incognita de que hacer.
Tras una semana de tiradas "alegres" no tenia ni la menor idea de que hacer, me encontraba bien, rápido y con fondo, pero no sabía hasta cuanto, hoy tenía una oportunidad de oro para descubrirlo, pero siempre con el miedo de romper a mitad de prueba.
Mientras que pensaba y no en esas cosas, la carrera ya habia comenzado, me encontraba entre los 20 primeros  y el reloj marcaba ritmos alrededor de 3.40, ya la había liado, no había marcha atras, hasta donde llegara....



Por mi cabeza pasaban esos recuerdo de antaño, saliendo como un loco y arrastrándome los últimos kilómetros, asi que me mentí diciéndome a mi mismo, venga solo hasta el kilómetro 5, después del 5 decía, venga hasta el 10 y luego ya bajo el ritmo, sin embargo aunque mis gemelos se resentían por el impacto del asfalto al que aún no he recuperado el tacto, mi corazón latía a ritmos aerobicos, sigo sin saber si es gracias a la montaña, al estar en altura o los geles de glucosa a los que me estoy volviendo adictos, pero la patata respondía perfectamente, y mis piernas más o menos aguantaban, así que continué.



Cuando me encontré en algún momento de flaqueza enseguida me cruzaba con algún amigo o familia que me daba ánimos y me daban ese punto que me faltaba.
Cuando me di cuenta estaba el km 20, tuve que mirar un par de veces el Garmín porque no estaba seguro que estuviera bien, me había pasado tan rápido.... Supongo que después de carreras de seis horas, todo lo que sea menos de dos pasa rápido.


Solo miraba los kilómetros, no sabía exactamente en que tiempo iba, cuando tomé la última curva observé el reloj, aun marcaba 1h 19min, podía conseguir la famosa marca psicológica de sub 1h 20min, así que hecho lo que me quedaba y crucé la meta en 1h 19min 56seg.

Me hubiera dado igual hacer un minuto más o menos, lo que realmente estaba feliz era por las sensaciones, rodar cómodamente por debajo de cuatro tantos kilómetros sin sentir que mi corazón se fuera a salir del pecho, y aunque las piernas se resentían por el impacto del asfalto habían respondido bien.

Un día especial y además tan cerca de casa, que como no completamos con una buena parrillada y como no la dura batalla de tuvimos con el juego PassWord...

Como anecdota la organización de la media maratón nos dio un trofeo a los 10 primeros sin premio en categorías, y bueno, al quedar el 16 me dieron uno, y claro la falta de costumbre, creo que no me duro ni 2 minutos ya estaba en el suelo, os imagináis el resultado, aunque así roto le da un toque así como más antiguo... Realmente, fin de semana para recordar, rodeado de amigos, corriendo....

Es curioso cuando hace un año buscaba buenas marcas , sufriendo, entrenando series, machacándome en general para al final lograrlo cuando no me lo esperaba y ni si quiera lo buscaba.

Próxima cita, volvemos al monte, Subida al Pienzu....

domingo, 2 de octubre de 2011

Desperezando las piernas

Si mi memoria no falla, y puede que falle (puñeteras cervezas), desde comienzos del mes de Julio no participaba en ninguna prueba de asfalto, este fin de semana creo que me saciado de el.

Tras estos meses de montaña, maratones, salidas al monte, según dice la regla, los corredores perdemos velocidad y a cambio ganamos cierta fortaleza muscular y fondo, pues para variar creo que yo voy al reves de todo mundo...

El Sábado de tarde, en vez de estar tomando unas cervezas en alguna terraza aprovechando este inesperado verano de octubre, cogí a la family y nos presentamos Lastres para enfrentarnos a los nada fáciles 7km de la Carrera del Jurasico,

Alrededor de 500 participates tomamos la salida bajo un sol que elevaba temperatura casi a 30ºC (Segun mi coche).
Tras mi parón asfaltero, lo que más mé costó adaptarme no fue el terreno, pues aunque no compitiera sobre asfalto, sigo entrenando por el, para mi el mayor cambio fue la sensación de una salida tan rápida y maxificada, me encontre extraño.
No sabía casi donde ponerme, con cuidado de no pisar ni que me pisara, ya no me acordaba como eran estas carreras. Aunque antes de pasar el primer kilómetro ya encontré aire y pude disfrutar de la carrera.

Aunque la temperatura era elevada, la carretera general por la que discurria gran parte de la primera mitad de la carrera había sombra, por lo que no empecé a sufrir por el calor hasta casi dos kilómetros de meta.



Era mi tercera participación en esta prueba, con lo que la convierte en la que más veces he disputado, hombre mi curriculum deportivo no es que sea muy extenso, pero de todas formas, le tengo especial cariño a esta prueba.

Es una de las llegadas a meta con más publico, además donde más animos recibes es a 300 metros de meta que tal vez es donde más se necesiten.

Para mi este reencuentro con el asfalto ha sido el subidon de adrenalina que me hacía falta para recuperar la chispa con cara a la Maratón de Valencia el próximo mes de Noviembre, el poder jugarme la posición con chavales más jovenes que yo y mucho más acostumbrados a esta distancia, tras meses de largos rodajes pero ni una tirada rápida hasta esta semana, lo dicho, ha sido una injección de motivación para afrontar este duro final de año.

Mis remolonas piernas tienen que cambiar al menos durante unos meses, las duras subidas y bajadas por las largas y rápidas rectas, esta semana me he sentido cómodo rodando a ritmos cercanos a 3.30, solo queda ver como me afecta para el resto de la semana.

Entrando a menta, junto a Manu por enesima vez...
Justo al pasar el arco de meta, una vez junto a mi amigo Manu, miraba hacía el sur en busca del próximo reto del día 15, la subida del picu pienzu, que debido al soleado día de divisaba a la perfección desde Colunga, última prueba del calendario de montaña de 2011, a las que echaré de menos durante este largo invierno...

Lo dicho, gran sábado, lleno de reencuentros con muy buenos amigos, y como no la gran actuación de un padre cada vez más rápido, que como dice el, cada vez queda más gente detras de el, si es que el que no ve el vaso medio lleno es porque no quiere...

El fin de semana no terminó aquí, un sábado más sacrifiqué mis entranamientos nocturnos por Gijón (creo que sabeis a que me feriero) para poder disfrutar de una carrera, que aunque ya suene cansino, Familiar, en cabañaquinta.

Una prueba de 5km, dando tres vueltas y media alrededor del pueblo, por la propia carretera general hasta el parque de atrás del ayuntamiento, una carrera de esas que te sacan el corazón por la garganta.

Lo único malo la escasa participación, pero teniendo en cuenta que era solo unas horas después de la carrera del Jurasico, el juntarnos algo más de 60 personas hoy por la mañana fue casi un Lujo.


Dió cominezo a las 11 de la mañana, nada más empezar, los tres favoritos (los cuales también se pudieron ver en el podium del Jurasico) se escaparon sin apenas dar opciones a acercarse a ellos, los demás nos tocó intentar seguirlos.
Fue uno de esos días, que aunque sales con malas sensaciones, con pocas ganas de ser rápido, una vez en competición, aparece esa chispa, ese empujoncito que te da animos para ir rápido.

Salí a lo que mis piernas me permitieron, no llevaba Garmin, pero calculo que cerca de los 3min el km, hasta que conseguí juntarme a dos atletas, uno de ellos Rubén corredor local y organizador de la prueba, intentamos inultimente dar caza a los tres escapados, pero estaba claro que lo teniamos muy muy dificil.

Cuando íbamos por el tercer paso por el ayuntamiento, intenté atacar a mis dos compañeros de grupo, ya que sé que a sprin me ganan hasta las tortugas (algo malo tenia que tener la montaña), cuando me di cuenta que no me seguían me di cuenta de mi error, aun quedaba otra vuelta... buff que bajón.
Resulta que no eran tres vueltas, eran tres vueltas y media, y a la mayoría nos paso, que la primera media vuelta la contábamos como 1, y claro al no llevar garmin.


Tras mi fiasco volví al ritmo anterior, juntandome de nuevo con los otros dos corredores y continuamos, esta vez si la última vuelta.
Por segunda vez en la última recta hice un cambio de ritmo, de tres solo quedamos dos, y a 100 metros del final tuve que dame por vencido, perdí el sprin lo que me llevó a la quinta plaza.

Teniendo en cuenta a que atletas llevaba delante, tengo que darme muy satisfecho por mi posición, rodando los cinco kilómetros a ritmos de alrededor de 3.20, y lo mejor de todo, a diferencia de mi anterior etapa en el asfalto, esta vez había conseguido salir rápido y acabar también a ritmo, poco a poco vamos aprendiendo, esperemos que estos progresos me sirvan para acabar un buen 2011 del que de momento está siendo increíble.



Y también recomendar efusivamente esta última carrera, para que el año que viene al menos lleguemos al límite de corredores para que gente que intenta organizar este tipo de pruebas continúen, porque por cinco euros, una prueba cronometrada, camiseta, ducha con agua caliente y en su primera edicción, poco más se puede pedir, si bueno que los ganadores hubieran repartido el jamón entre el resto de participantes jejje..

martes, 27 de septiembre de 2011

Las chicas son Guerreras

He perdido la cuenta este año de las veces que mis piernas han superado los 40km del tirón, pues este domingo he sumado una más a este loco 2011.

Tras una larga semana con muchos kilómetros y entrenamientos con amigos, la Maratón xtrema de los lagos cerraba una semana que fue de todo menos aburrida...

Mientras en la mítica Maratón de Berlín Patrick Makau pulverizaba el record de Gebreselassie, aqui en Asturias 250 valientes nos enfrentamos a la mítica distancia, eso si algo menos llanos que en la ciudad Alemana.

Era la primera vez que me iba a colgar de nuevo un dorsal tras la Transalpine-run, y he de reconocer que ello valió para que no sintiera ni la mínima pizca de nervios, seria la 9º etapa de la TAR.

Fueron muchos amigos los que me felicitaron por el Finisher de la TAR, estoy seguro que alguno ahora estará leyendo esto, y como les digo en persona, no hicimos nada que cualquier otro no pueda hacer si se lo propone, ninguna de las ocho etapas de la Transalpine es tecnicamente tan dura como la Maratón extrema de los lagos, el mayor problema para terminar la TAR es saber razionalizar las fuerzas durante los ocho días.
Aunque por otra parte, como me dijo Juan y Teresa, (compañeros Asturianos que también compitieron este año en la famosa prueba), la frase de uno de los ganadores, Miguel Caballero era, primero hay que ir, luego correrla y luego acabarla... 

Se suponía que a esta carrera iba a acompañar a una persona que pretendía solamente terminarla, era primera maratón, así que iba a ser un día tranquilo (ingenuo de mi).

Tras pasar el Sábado en Cangas de Onis, intentado no liarse de noche,  bien temprano nos levantamos para enfrentarnos a la quinta edición de la Maratón de Lagos, tanto madrugamos que era a la salida de la prueba aun no lucía el sol.




Y asi comenzamos la prueba, el que conozca el recorrido o la haya echo pues nada que explicar, primero unos ochocientos metros de asfalto, en el que la gente empezó muy rápido para tomar buena posición para la primera y larga subida.

Asi nos pusimos a la faena Miguel, Marta y yo, los primeros kilómetros disfrutando del amanecer, sin parar de hablar (sobre todo yo) y sacando muchas fotos. Con un ritmo muy cómodo pero constante.


Cuando coronamos la primera subida, y el terreno era más factible, comenzamos a despertar nuestras piernas acelerando la cadencia, a partir de ahi fueron muchos a los compañeros que pasamos, Marta la jefa del equipo cada vez se encontraba mejor y marcaba un ritmo muy bueno.

Paramos en todos los avituallamientos, rápidos pero lo suficiente para recobrar el aliento y continuar la marcha, los kilómetros pasaban y el sol por el momento nos respetaba.
Resultaba muy difícil no pararse a contemplar el espectacular paisaje que nos rodeaba según avanzábamos, pero la prueba era larga, y cada minuto perdido lo pagaríamos al final....



Poco a poco me fui dando cuenta que lo del objetivo de simplemente acabar y disfrutar iba desapareciendo, comenzaba a sentir las piernas cargadas, el duro mes de Septiembre me pasaba factura, aunque no me imaginé que lo que más me iba a doler en la carrera iba a ser la cabeza....

Y así fue, a la llegada de la zona de las minas, el bonito paso de la via del tren, sin saber muy bien como paso, de repente me vi tendido en el suelo con un fuerte golpe en la cabeza, no podia ser, me habia comido una viga.

Además en una zona en la que pasábamos corriendo, afortunadamente Marta y Miguel se preocuparon por mi estado, eso si cinco minutos después de descojonarse de mi mientras me encontraba tendido en el suelo (ten amigos para esto). Menos mal que no la uso mucho (la cabeza).

El cachondeo duro casi hasta el avituallamiento del Lago encina, y cuando nos dimos cuento estábamos metidos en plena porra de Enol.
Apenas un mes antes habíamos realizado esa misma ruta, y era increíble ver como aquellos caminos que en su dia habíamos tardado horas en cruzarlos, en la carrera apenas dedicábamos unos minutos ...


Tras bajar la Porra, Miguel abandono la expedición, Marta y yo continuamos, cada vez a mejor ritmo, llegando a Covadonga en un tiempo bastante bueno, con lo que mal se nos tenia que dar para no terminar en las ocho horas dadas por la organización...

A partir de ahí comenzó mi pequeño calvario, Marta al revés que todo el mundo, cada vez iba más rápido, íbamos adelantando a más gente, el el km 30, atasqué en un barrizal y  los cuadriceps me obligaron a parar y regular mis fuerzas, era un aviso, estaba pidiendo demasiado a mi agotado cuerpo.

Conseguí volver a alcanzar a Marta tras saltarme el avituallamiento anterior al km 31, parecía que mis piernas volvían a estar en forma, supuse que los geles hacían efecto. Hasta que comenzó la subida al repetidor, donde de nuevo mis cuádriceps se colapsaron, esta vez pare más tiempo a estirar, si no no podía continuar.


Curiosidades de la vida, Marta, la chica a la que queriamos ayudar Miguel y Yo en su primera Maratón nos habia dejado atrás.

Después de ese momento no supe nada más de ella hasta la meta, cuando me enteré que no solo me había sacado quince minutos de ventaja si no que había conseguido subir al podium en la categoría absoluta de chicas y de senior femenino, sin palabras.
Hablando con ella, sigue sin explicarse de donde sacó esas fuerzas a ocho kilómetro del final, cuando todo el mundo quemaba sus últimos cartuchos y ella parecía que acaba levantarse de la cama, impresionante, supongo que hay veces que como se suele decir, tenemos nuestro día, Marta tuvo el suyo, para mi y para muchos fue la protagonista de esta edición de la Maratón de los Lagos, pero tambien estoy seguro que no solo va a ser un buen día, en una Maratón no existen las casualidades...

Con lo que el cartel de Féminas Asturias en la montaña se pone cada vez más complicado, las 4 primeras mujeres bajaron sobradamente de las seis horas, Nerea, Eva, Marta y Mariam, increíbles.

Por mi parte continue como pude la carrera ya en solitario, las piernas ya fallaban algo en las últimas bajadas, torcia los tobillos, caidas, bueno, lo normal cuando llevas ya tantos kilómetros.

Cuando pasé el cartel del kilómetro 40, a dos del final, miré la hora, y aun quedaban diez minutos para las dos de la tarde, con lo que iba a poder estar muy cerca de las seis horas.

Pasé el km 41 sin dificultad, una pista de un kilómetro de hormigón me separaba de la meta y tenia aun cinco minutos para llegar.

Pero algo fallaba, llebaba seis minutos corriendo, ya no veía balizas, ni voluntarios, y había recorrido ya más de los 42km de la prueba, definitivamente me habia perdido.

Al fondo veía el mercado de Cangas, pero ningun arco de meta.
Se acerco a mi una pareja, que me indico que fuera a la izquierda, que otro chico le habia pasado lo mismo, definitivamente estaba perdido.
Cuando llegue al cruce se lo dije a un organizador, que algo fallaba, faltaba una señal, y me dice, no se lo que pasa pero estais viniendo la mitad por un lado y la otra por otro.

Cuando llegue a meta, me explicaron que habia una baliza que habian tirado al pasar, y que si no estabas atento pues ibas defrente, y eso me paso, al fin y al cabo solo habia perdido unos metros y dos minutos, que comparado con seis hroas no era nada, pero cuando llevas tantos kilómetros cada metro de más parece que duele...

El resto de la organización sin problema, lo que pasa es que despues de la Transalpine, en la que era imposible perderse, porque cada cruce, cada duda que pudieras tener, la organizacion señazilaba el camino correcto con sprais especiales o cintas, ya sabeis, Alemanes, en ese aspecto perfecto, y claro, vengo aqui mal acostumbrado y no me doy cuenta que en las carreras de montaña tambien hay que tener algo de orientación.


Aparte de la alegría por la gran carrera de Marta, fue el ver cruzar la meta a Miguel y a Rubén. Los cuatro lo habíamos conseguido. Un día para recordar que cerramos con una gran espicha.


Esta semana cambio de terreno, me he inscrito a la carrera popular Lastres - Colunga, me ha costado tiempo acordarme de cual ha sido la última carrera que he realizado sobre asfalto, creo que ha sido la media maraton de Laviana, en el mes de Julio.

Desde que empecé a correr hace ya dos años, nunca habia pasado tanto tiempo sin competir en asfalto, veremos como reaccionan mis piernas al cambio de terreno... Lo mejor será el reencuentro con much@s amigos....

miércoles, 21 de septiembre de 2011

Bluesky

Hoy he vivido un día de esos que me hacen olvidar la rutina.

La odiada rutina que soy todavía incapaz de adaptar a mi vida tras la Transalpine-run.

Una visitar tempranera a mi cada vez más familiar Ubiñas, aunque esta vez sin hacer cumbre en ninguna peña, pues es lo que tiene los corredores de Trail, que son capaces de pasar alado de la ladera de una montaña y ni si quiera pensar en subirla.


Hay millones de formas de vivir la montaña, y aunque me gusta muchísimo el Trail, sigo sin encontrar la gracia a eso de rodear montañas en vez de subirlas, supongo que parte de culpa de que me pase eso la  tiene mi amigo Jorge quien comparte la misma opinión.

Con o sin cumbre, un espectacular cielo azul sobresalía de la siluetas de Peña ubiña, haciendonos sentir desde abajo pequeños e insignificantes comparados con la grandeza de estos gigantes rocosos.

Ese color de cielo ya es imposible divisarlo desde la ciudad, pues la intensa nueve de contaminación (que se ve) proveniente de acerias, plantas energéticas o similar, tiñen ese cielo de tonos grises y amarillentos.

Es imposible no ponerse filosófico cuando llevo muchos días intentando asumir que mi vida está en la ciudad despues de haber vivido tantas experiencias montañeras este verano.

Impresionante cielo azul



Verano que cada vez se consume más, se que siempre pasan rápidos, pero este año ha sido mucho más.

Solo el mirar atrás y hacer resumen de todo lo vivido hace que parezca que realmente lo he aprovechado.
Han sido numerosas las experiencias muy distintas a las realizadas con anterioridad, desde la Ultramaratón atlantica, mi introducción a las carreras de montaña, los Dolomitas, la Transalpine-run.

Un gran numero de locuras y kilómetros que en vez de apagar mi sed insaciante de aventura no ha hecho más que agrandar mis ganas de asumir retos mayores.

Para empezar mi "cerdito-huca" ya ha comenzado a recaudar dinero para próximos proyectos, entre ellos el que más me sigue llamando es la Maraton Solidaria del Sahara, también sobre mi cabeza ronda la Trasmallorca, muchas idaes, problema como siempre, tiempo-dinero.

Pero lo que está claro que a veces cuando menos planeas tus retos, cuando a la vista se divisaba un verano tranquilo este de 2011, al final se convirtió en uno de lo más singulares de mi vida.

Tal vez lo mejor sea no planear nada y esperar que me tiene la vida preparada. (no me lo creo ni yo)

miércoles, 14 de septiembre de 2011

Finisher

Me sería más fácil volver a correr ahora mismo 50km de monte que escribir una crónica tan compleja como esta.

Aunque nuestro vocabulario castellano se nutre de miles de términos capaces de expresar con palabra la mayoría de situaciones y sentimientos, en este caso se me esta haciendo difícil buscar esas palabras adecuadas que describan lo vivido durante los ocho días de carrera vividos en la Transalpine-run.

Hace un Año que comencé a escribir este Blog, no soy de los que pongo el numero de visitas que tengo  ni datos estúpidos que no aportan nada, supongo que escribir es para mi una terapia al igual que correr, me relaja, me desahoga, a veces incluso me agobia, es mi estado de animo expresado en letras.

Y yo no creo en las coincidiencias, nada pasa por nada, incluso que este primer aniversario coincida con la experiencia deportiva más grande que he vivido en mi vida, incluso mi vida personal, todo ha coincidido en un mismo punto al mismo tiempo, es imposible que todo esto sea coincidencia.

Cuando comencé a redactar este blog, mi vida era pura energía sin canalizar, estrés, euforia continua, solo el correr conseguía relajarme, había descubierto una forma nueva de vivir, más sana, más fuerte, que me aportaba más.

Me empecé a convertir en una persona social, cada vez quería estar menos tiempo solo.
Poco a poco el deporte solo se convirtió en la escusa, había creado una pequeña familia postiza. Mi desequilibrada vida me encantaba, no sabía a donde iba ni porque, pero acaso importaba?

Tal vez cometí el gran error que querer sacrificar algún rastro de mi vida anterior, quería que fuera un cambio total, pensaba que todo aquello que había significado mis últimos años era todo malo, y no era asi, solo era diferente...

Pero no todo fue bonito

Obsesión

La afición se convirtió en obsesión, la carreras en una  obligación, los entrenamientos en castigos.

Más rápido, más rápido, no importaba nada más, solo llegar del punto A al B lo antes posible, daba igual por donde, si cuesta arriba o abajo, semana tras semana, me daba igual la ciudad o el pueblo, al fin y al cabo el único recuerdo que me quedaba de la carrera era el color del negro asfalto y algún destello blanco de las lineas discontinuas de la carretera.

Un minuto menos, hay que mejorar, dos minutos menos, no es suficientes, más rápido........... más rápido, solo había que mover las piernas más rápido, tan sencillo y a la vez tan complejo.

Me encantaban los alagos, el escuchar... "Cómo has mejorado" o  "Menuda carrera". Competía hasta contra mis sombra.
Ni dolores musculares, incluso lesiones, no quería ser un popular más, necesitaba estar un escalón por encima, era mi vida.

Ell@s

Afortunadamente, lo único que me mantenía un poco cuerdo dentro de mi propia locura eran ellos, los amig@s,  los que te dicen, te estas pasando, o te muestran que lo mejor lado del atletismo popular, el antes y del después de cada carrera.

Los amigos que corren sin reloj, se ponen el dorsal por obligación y acaban las carreras riendo y no casi llorando de dolor.

Poco a poco se fue acabando eso de ir toda la carrera mirando hacia atrás para ver quien podía adelantarte, a las conversaciones previas de... "cuanto vas a hacer?" o después "cuanto hiciste".

Se terminaron las justificaciones el "no hoy sali a rodar" o "voy tranquilo que estoy preparando una maratón"  "hoy fui despacio que esta semana entrene mucho"

Respuestas a preguntas que nadie había hecho, justificaciones innecesarias que convierte el hobby en obsesión.

Volví al principio, a cuando corría para disfrutar, lo más importante ahora de cada fin de semana era la comida de después de correr o las cervezas vespertinas.

Orgulloso de ser un Popular más

Que al fin y al cavo es lo que siempre había sido, pero no sentía.
Aunque realmente esa obsesión no es culpa nuestra, solo hay que poner la TV media hora y es fácil de comprender.
Nos bombardean mensajes de superación, correr mas y mejor, corre más rápido, etc etc...
Logos de marcas que nos tratan como carnaza para seccionar nuestras carteras para consumir sus productos.

Somos un buen negocio los populares, a mas kilómetros, más zapatillas gastadas, más dinero para ellos, más obsesión para nosotros
Nos inundan las revistas con entrenamientos, series, preparaciones para maratones, medias maratones, ultramaratones, ya no importa el medio solo el fin, coleccionar carreras, camisetas, dorsales usados, somos capaces de recordar los minutos y segundos de nuestro último 10.000 después de meses pero no nos acordamos con quien fuimos ese día en coche, o donde comimos después, o que conversaciones tuvimos post carrera. Solo minutos segundos,  nuestra vida luchando contra un cronómetro.

Desalfantandome
Jamás culparé a las carreras de asfalto de mi mala medida, nadie nos obliga a hacer nada, pero cuando hace unos meses descubrí el Trail Running, fue amor a primera vista.
Es la autentica sensación de libertad, naturaleza y atleta, levantar la vista y divisar la montaña, el color verde y gris del monte, llenar los pulmones de oxigeno, esquivar vacas y no coches.
No creo conocer a nadie que me sepa dar un motivo real por el que no amar este tipo de competiciones.
El reloj pasa a un segundo plano, los ritmos ni tiempos ya no tienen la misma importancia.
Poco a poco comenzaba ni nueva etapa deportiva.
Desde aquella primera carrera de abril, hasta hoy, cinco meses llenas de nuevas experiencias, caidas, mucho barro, alguna torcedura de tobillos, poco a poco quitando el miedo a las bajadas y aprendiendo a sufrir subiendo, cambiando el chip, el caminar es parte de las carreras de montaña, al igual que admirar los paisajes, o pararse en los avitullamientos. Cosas tan nuevas para mi en aquel momento y ahora tan familiares...

Y en menos de medio año llego la Transaslpine-run, no voy a contar por enésima vez como acabe ahí, tenéis mis post antiguos para leerlo ni el resumen de cada etapa, también podéis verlos en Tar Project 2011

Lo que si me gustaría es comentar la parte menos deportiva de la TAR.
Que hace que sea una carrera diferente, que la gente entrene meses para disputarla y se deje una verdadera pasta.
Lo más importante es la participación por parejas, no solo es la horas que se pasan en carrera que son muchas, son las 24 horas del día, los ocho dias de la carrera mas los dias antes y después.
Casi medio mes, por eso la importancia de escoger bien al compañero.
En mi caso no tuve ningún problema, ya son muchas las convivencias con Jorge, en ese aspecto estaba seguro que no había problema.
Pero para aquellos que decidan ir con alguien que no tengan tanta confianza, tener en cuenta que no hay termino medio, o se acaba hasta los huevos del compañero o se crea una gran amistad.

Otro punto que la hace especial es el despligue de medios de la organización, una mini ciudad que se mueve diariamente entre pueblos alpinos, unas mil personas entre organizadores y corredores. Increible los pocos fallos que hay para la envergadura del evento.

La parte mas destacada es la cantidad de días, los periodos de recuperación son esenciales, varios dias seguidos corriendo distancias mayores a la maratón, es increible que el cuerpo aguante, pero aguanta.

Y por su puesto la suerte, hay tantas cosas que te pueden salir mal, que lo raro es que todo salga bien, por muy bien que lo entrenes, o fuerte que te sientas, una torcedura de tobillo en casi 300km es muy normal, una caida, una sobrecarga.

En mi caso he tenido la mayor suerte, no he sufrido ni una angüeña, ni grandes sobrecargas, no es lo normal, y vuelvo a decir que es pura suerte, no depende de la preparación o la fotaleza, pura suerte.
Mi compañero estaba tan preparado (o tan poco preparado) como yo, y desde el primer día las heridas en los pies le hizo pasarlo mal.

Para el fue muy frustrante verse físicamente con fuerza pero tener que sufrir por culpa de las heridas causadas por un calcetín inadecuado o una venda mal puesta, pero esto es la TAR.

Cuando llevas ya varias etapas, por las mañanas te encuentras con las mismas personas, acabas por creer que son gente de tu barrio, o que llevas toda la vida coincidiendo con ellos en carreras, son muchas horas, tanto en carrera, como en el Camp, en las Pasta Party, la convivencia en esa situación une a la gente...

Evidentemente no todo es bonito, nos hubiera gustado encontrar unas etapas con mucho menos asfalto, más cuestas, más técnicas... Aunque sea como sea, todos desde el primero al último nos hemos emocionado más que en ninguna carrera al atravesar el arco de meta del último kilómetro de la última etapa, es inevitable...

Tal vez no hemos hechos las cosas por orden, la TAR es para el corredor de Trail lo que el Tour para el ciclista, aunque puede que esa falta de preparación, el habernos metido en todo esto con apenas tres semanas para prepararlo es lo que nos ha ayudado a conseguir ser Finishers.

Es duro ver a amigos retirarse, gente que sabes que se merece mas que nosotros acabar, verles lesionados, saliendo día a día con muchos problemas físicos, sufriendo desde el kilómetro uno.

Para mi, el momento más duro vivido fue la segunda etapa, la de 52km, que despues de correr una maratón, nos metieron cuatro kilómetros de asfalto y para acabar una subida de las que hacen daño, mirar atras, y ver a mi compañero, arrastrando los bastones, moviendo la cabeza de un lado a otro, casi más superviviendo que corriendo, la impotencia de no poder hacer nada, de que mis animos ya no servian, una mala gestión de la glucosa le dejo totalmente vacio, podia haberme pasado a mi, y lo hubiera preferido.

Y ver a mi compañero continuar, cuando otros corredores se retiraban por heridas menores que la de el, y no solo salir, si no correr, subir y bajar sin reservar nada.
Lo que tenia claro desde el primer día es que la camiseta no queria que me la regalaran, queria sufrirla, sudarla, ganarmela, y nos la hemos ganado...

FINISHER.

Cuando comienzas la carrera no le das importancia a esa palabra, solo piensas, hay que acabar, hay que vestir esa camiseta, solo se repite esa palabra, camiseta, pero, finisher no es una camiseta.
Finisher es un sentimiento, llegar al final, mirar hacia atras y ver el camino recorrido, lo sufrido, aquellos valles, esos paisajes, la gente animando, cada noche del Camp, las Pasta party, el cansancio acumulado... incluso, la pena de que todo terminó....

El volver a la rutina, a nuestras casas, a nuestros trabajos, toda esa gente, que ojala no sea la ultima vez que coincidamos, los compañeros del Training Camp,.... finisher es más que una camiseta.



Go Home

Si ya es dificil volver a la rutina un lunes despues de un fin de semana de carrera, imaginaros despues de casi medio mes...
El Lunes en munich el martes trabajando.. muy pero que muy duro.

Además que es imposible volver de algo así de la misma manera, llevo dos días pero mi cabeza sigue en los Alpes

El recibimiento ha sido muy caluroso por parte de los amigos, casi como héroes, o más bien supervivientes, así hace un poco mas fácil el retorno.

Tengo que ponerme uno momento serio

Se que estas palabras que escribo van a ser leídas por dos personas, que aunque me han hecho mucho daño, no les tengo ningún rencor, pues la vida hay que moverse a veces por los impulsos, por la parte más irracional de nuestra mente y corazón.
Hay momentos que es inevitable hacer daño a otros para ser feliz.

Yo he vivido mi sueño, mi locura particular, en donde otros veían barreras y pegas, yo vi una oportunidad, he superado los límites de mi cuerpo y la mente, para ello no use el odio, ni la rabia, si no el amor, el sentir que al otro lado de esa lejana meta estaba esperando alguien quien de verdad me valora por quien soy realmente y no por lo que hago.
La vida da tantas vueltas, no siempre al final de esa meta está esperándote la persona que esperas...

Mi verdadero finisher no ha sido cruzar la meta de la octava etapa, ni la camiseta, ni la medalla, si no el abrazo aquí ya en Asturias, de una persona  que me ayudó durante toda mi aventura estando a miles de kilómetros de mi, con ese abrazo si que me sentí finisher de la Transalpine-run